Aromas raros después del contagio: ¿qué son los "olores COVID-19"? | 0221
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Aromas raros después del contagio: ¿qué son los "olores COVID-19"?
SECUELAS DEL VIRUS

Aromas raros después del contagio: ¿qué son los "olores COVID-19"?

Los especialistas siguen descubriendo secuelas de la enfermedad que generó la pandemia. Quienes la padecen, sufren un gran impacto.

15 de septiembre de 2021

Mientras la curva del COVID va en un claro descenso alrededor del mundo, científicos continúan descubriendo aspectos de este virus que irrumpió en la vida cotidiana y se ha cobrado víctimas por doquier. 

Tal como cuenta la Dra. Stella M. Cuevas -en una nota publicada en Infobae- en las personas infectadas con coronavirus pueden aparecer las disosmias, que son distorsiones en la percepción del olfato. Dentro de estas, las más frecuentes son las parosmias, que suele aparecer entre un mes y tres meses después del alta epidemiológica. 

Estas alteraciones aparecen después de las hiposmias, una disminución del olfato, y, con ella, la aparición de lo que los pacientes llaman “olores COVID”. Estos son olores diferentes a los que conocían, no los pueden reconocer y recién después se instala la distorsión. Cuando pensaban que ya todo había pasado, que podían retomar su vida normal, un olor rico normal de su casa proveniente, por ejemplo, de velas aromáticas o de desodorantes se transforma en olor a heces.

SEGURIDAD E HIGIENE PERSONAL

Las personas con alteraciones del olfato son mucho más vulnerables a sufrir accidentes; por ejemplo, no se percatan de las fugas de gas y de la presencia de humo. No sienten el olor de la comida quemada o un desperfecto en un aparato electrónico. La higiene personal también se ve afectada, estas personas no registran su olor corporal. El baño diario es un momento de amargura: el agua corriente sabe a cloaca.

ALIMENTACIÓN

Sabiendo que el olfato es responsable del 80% de la percepción del sabor; problemas con él puede traer como consecuencia el aumento del consumo de sal, especias y azúcar, con el consiguiente impacto desfavorable en la salud, como hipertensión, diabetes, etc. Las carnes y el huevo (proteínas), pueden saber a podrido o a materia fecal. La cebolla tiene un olor pútrido y muy persistente. Algunos expresan que les resulta imposible comer lechuga por el olor tan desagradable que sienten. Lo mismo ocurre con las frutas. De esta manera, la dieta queda totalmente limitada.

ESTADO EMOCIONAL

El olfato juega un papel importantísimo en las relaciones interpersonales. Casi la mitad de los pacientes con alteraciones del olfato tiene problemas en su autoestima y síntomas depresivos, refieren sensación de aislamiento, insatisfacción con la vida, ansiedad, aumento de enojos e irritabilidad.

Cabe destacar que el tratamiento médico, la fitoterapia y el entrenamiento olfativo es la tríada y base de la recuperación del olfato, además, de la escucha atenta de las descripciones detalladas de los pacientes. El proceso implica la inhalación suave y repetida de olores, de a uno por vez en un rango de tiempo y varias veces en el día, con un adyuvante que los guíe y oriente, y la evocación de recuerdos asociados a ese olor.

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Los especialistas siguen descubriendo secuelas de la enfermedad que generó la pandemia. Quienes la padecen, sufren un gran impacto.
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Los especialistas siguen descubriendo secuelas de la enfermedad que generó la pandemia. Quienes la padecen, sufren un gran impacto.
Aromas raros después del contagio: ¿qué son los "olores COVID-19"?

Mientras la curva del COVID va en un claro descenso alrededor del mundo, científicos continúan descubriendo aspectos de este virus que irrumpió en la vida cotidiana y se ha cobrado víctimas por doquier. 

Tal como cuenta la Dra. Stella M. Cuevas -en una nota publicada en Infobae- en las personas infectadas con coronavirus pueden aparecer las disosmias, que son distorsiones en la percepción del olfato. Dentro de estas, las más frecuentes son las parosmias, que suele aparecer entre un mes y tres meses después del alta epidemiológica. 

Estas alteraciones aparecen después de las hiposmias, una disminución del olfato, y, con ella, la aparición de lo que los pacientes llaman “olores COVID”. Estos son olores diferentes a los que conocían, no los pueden reconocer y recién después se instala la distorsión. Cuando pensaban que ya todo había pasado, que podían retomar su vida normal, un olor rico normal de su casa proveniente, por ejemplo, de velas aromáticas o de desodorantes se transforma en olor a heces.

SEGURIDAD E HIGIENE PERSONAL

Las personas con alteraciones del olfato son mucho más vulnerables a sufrir accidentes; por ejemplo, no se percatan de las fugas de gas y de la presencia de humo. No sienten el olor de la comida quemada o un desperfecto en un aparato electrónico. La higiene personal también se ve afectada, estas personas no registran su olor corporal. El baño diario es un momento de amargura: el agua corriente sabe a cloaca.

ALIMENTACIÓN

Sabiendo que el olfato es responsable del 80% de la percepción del sabor; problemas con él puede traer como consecuencia el aumento del consumo de sal, especias y azúcar, con el consiguiente impacto desfavorable en la salud, como hipertensión, diabetes, etc. Las carnes y el huevo (proteínas), pueden saber a podrido o a materia fecal. La cebolla tiene un olor pútrido y muy persistente. Algunos expresan que les resulta imposible comer lechuga por el olor tan desagradable que sienten. Lo mismo ocurre con las frutas. De esta manera, la dieta queda totalmente limitada.

ESTADO EMOCIONAL

El olfato juega un papel importantísimo en las relaciones interpersonales. Casi la mitad de los pacientes con alteraciones del olfato tiene problemas en su autoestima y síntomas depresivos, refieren sensación de aislamiento, insatisfacción con la vida, ansiedad, aumento de enojos e irritabilidad.

Cabe destacar que el tratamiento médico, la fitoterapia y el entrenamiento olfativo es la tríada y base de la recuperación del olfato, además, de la escucha atenta de las descripciones detalladas de los pacientes. El proceso implica la inhalación suave y repetida de olores, de a uno por vez en un rango de tiempo y varias veces en el día, con un adyuvante que los guíe y oriente, y la evocación de recuerdos asociados a ese olor.