Ante la apertura de actividades y la flexibilización de las restricciones en Argentina, cada vez son más las personas que intentan volver a una rutina prepandemia. Este camino supone algunos riesgos, especialmente para aquellas que han elegido no vacunarse. En este contexto, una de las preguntas que subyace es si es seguro salir comer a locales gastronómicos cerrados o retomar la actividad deportiva en un gimnasio, a pesar de tener las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19.
“Comer en el interior de un restaurante definitivamente tiene más riesgos que cenar al aire libre. ¿Cuál es ese riesgo? Depende de varios factores. Para empezar, ¿cuál es la configuración del espacio en el restaurante? Un lugar muy concurrido y mal ventilado tendrá un riesgo mayor que un lugar en el que podría haber más espacio de separación entre comensales”, indicó a CNN en Español la médica Leana Wen.
“Además, ¿con quién vas a cenar? Si se sabe que todos los miembros de tu grupo están completamente vacunados, y estas son las únicas personas que estarán cerca de ti, ese es un escenario más seguro que si los miembros de tu propio grupo no estuvieran vacunados. También analizaría la tasa de transmisión de virus en tu comunidad. Cuanto menor sea la tasa, potencialmente más segura es”, agregó.
En la misma línea, Wen se refirió a la asistencia a gimnasio y remarcó que también “depende de las circunstancias” porque si “no hay nadie cerca tuyo, entonces es bastante seguro. Si estás tomando clases de gimnasia al aire libre, el riesgo también es bajo. Pero si vas, por ejemplo, a una clase de ejercicio de alta intensidad en la que muchas personas respiran con dificultad, cerca unas de otras, y no sabés si están vacunadas, el riesgo es sustancialmente mayor”, explicó.
Sobre las reuniones privadas, en tanto, si todos los asistentes están vacunados “el riesgo es mucho menor que si las mismas personas estuvieran juntas, pero no estuvieran vacunadas. Un estudio de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU) de esta semana encontró que aquellos que no están vacunados tienen cinco veces más probabilidad de contraer COVID-19 que los vacunados y una probabilidad 29 veces mayor de ser hospitalizados o morir de coronavirus”.
Para aquellos que recibieron ambas dosis de la vacuna, el nivel de riesgo de contagio “no es cero, pero es bastante bajo”, indicó. “Eso es particularmente cierto si las otras personas en la reunión tienen un nivel similar de tolerancia al riesgo y no participan en actividades de alto riesgo, por ejemplo, si siempre usan cubrebocas cuando están en espacios públicos en interiores y si evitan lugares de mayor riesgo como bares y restaurantes llenos de gente”, dijo.
Por último, la especialista también señaló que es seguro mantener las burbujas pandémicas, es decir “socializar solo con personas en el mismo grupo dentro de interiores”.