Tiziano tiene 17 años y se disponía a entrar a clases como lo hace habitualmente, sin siquiera imaginar lo que le estaba a punto de pasar: dos motochorros lo interceptaron y entre amenazas y forcejeos le pegaron un culatazo en la cabeza y lo despojaron de todo lo que llevaba consigo en medio de un violento robo. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos, en la puerta del colegio María Luján Sierra de 74 entre 2 y 3 y los delincuentes todavía siguen prófugos.
"Es la segunda vez que me pasa y esto no me lo esperaba", contó el adolescente tras el brutal ataque y agregó que "fue muy shockeante".
La víctima contó al Diario Hoy que llegó esa mañana llegó temprano, poco antes del horario escolar y remarcó que en el lugar no había nadie. Entonces fue sorprendido por los ladrones que se movilizaban en una moto y casi sin mediar palabra le dieron un culatazo en la cabeza para amedrentarlo y obligarlo a darles todo lo que tenían consigo.
Mientras los investigadores buscan a los atacantes, fuentes policiales indicaron a 0221.com.ar que según se pudo reconstruir, uno de los ladrones tomó de la mochila a Tiziano cuando subía las escaleras del frente de la escuela, le dio un culatazo en la cabeza y lo tiró al piso, pero para evitar que le robaran el adolescente arrojó su teléfono celular hacia el hall de entrada y los delincuentes ingresaron de todas formas para llevárselo.

Con su pobre botín en mano, los motochorros huyeron, mientras el adolescente intentaba recuperarse de los golpes que sufrió en las manos, la muñeca izquierda y las rodillas.
Ahora los pesquisas buscan dar con los delincuentes, de quienes solo trascendió que estaban vestidos con ropa deportiva azul, gorras y tenían los rostros cubiertos por barbijos y chalinas.