La comunidad científica se vio obligada a estudiar el desarrollo y las consecuencias del coronavirus de manera rápida y eficaz. Con el tiempo, surgen nuevos datos y se determinó que hay personas que pueden sufrir secuelas a largo plazo luego de la infección por COVID-19. Este fenómeno se denominó como COVID-19 largo o COVID-19 prolongado.
"En la mayoría de los casos, la infección por el virus del SARS-CoV-2 no deja ningún tipo de secuelas, pero pueden aparecer en un porcentaje menor de personas que padecieron neumonía", aseguró la neumonóloga Gabriela Tabaj, del Hospital del Tórax Dr. Antonio A. Cetrángolo, en diálogo con TN.com.ar. La experta detalló que, por lo general, las secuelas pulmonares se presentan en los pacientes que padecieron formas graves y extensas de la enfermedad como neumonía, asistencia respiratoria y terapia intensiva y destacó que "un 10% (de los pacientes recuperados) puede desarrollar neumonía grave y un 5% un síndrome de distress respiratorio agudo", una deficiencia respiratoria grave.
El porcentaje es reducido y la mayoría de los casos pueden evolucionar sin daños permanentes, pero algunos pueden presentar problemas en el tejido pulmonar que dificultarían la respiración normal. La comunidad de expertos todavía se encuentra en estudio de las secuelas en pacientes, pero hay estudios que incluso certificaron la dificultad respiratoria en pacientes incluso hasta dos meses después de la infección con el virus. En esa línea, Tabaj detalló que la "falta de aire o disnea persistente, la fiebre persistente, el descenso de la oximetría de pulso (medida con el saturómetro) y la tos persistente" son síntomas que indican la necesidad de consultar a un neumonólogo.
"Debe haber un seguimiento estricto de cada paciente con el médico tratante ya que, hoy en día, no podemos predecir quiénes van a presentar mejor o peor evolución. La prevalencia real de fibrosis post COVID-19 se va a conocer con el paso del tiempo, pero los datos actuales sugieren que los pacientes con una duración de la enfermedad de más de tres semanas presentan mayor riesgo de desarrollar secuelas", expresó.
"Ante la persistencia de los síntomas respiratorios, luego del alta epidemiológica o, bien, luego de haber presentado una neumonía grave, es recomendable consultar con un neumonólogo", sostuvo Tabaj y agregó: "Se debe evaluar cada caso en particular, pero no debemos pasar por alto los síntomas persistentes porque ameritan un estudio en mayor profundidad".

Finalmente, la neumonóloga remarcó la necesidad de identificar los casos de COVID-19 largo riesgosos y de realizar las consultas adecuadas con profesionales. De todas maneras, expresó que los casos por fibrosis causados tras padecer el virus son "los menos frecuentes".