El Gobierno nacional definirá esta próxima semana cómo seguirán las medidas de restricción que vencen el 9 de julio, en un contexto alentador marcado por la adquisición de 27 millones de vacunas y el logro de haber inmunizado al 35% de la población. También será mientras espera la confirmación de la tendencia a la baja de los contagios de coronavirus y con la atención puesta en retrasar la llegada al país de la variante Delta.
La directora nacional de Migraciones, Florencia Carignano, no descartó la posibilidad de que se amplíe el cupo de ingresos al país por vía aérea, a partir de los operativos de control que se profundizaron en los distritos, especialmente aquellos que concentran la mayor cantidad de viajeros, como la ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
"O se cierra la frontera o se cierra la economía", dijo Cafiero, quien adelantó que durante el transcurso de la semana que viene "se va a evaluar si el 9 de julio se prorroga" la norma con restricciones.
En ese marco, desde el Gobierno señalan que las medidas sanitarias que se adopten durante julio dependerán de postergar al máximo la llegada de la variante Delta, de redoblar esfuerzos para aumentar la cantidad de vacunaciones diarias y del grado de concientización de la población sobre la importancia de los cuidados, en un mes de frío intenso y de cara al receso escolar de mitad de año.
Esta semana, el Consejo Federal de Salud (Cofesa), que integran la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y sus pares provinciales, consensuó avanzar en la estrategia de completar esquemas de vacunación en mayores de 40 años y fortalecer la búsqueda activa de la población priorizada que aún no se vacunó, con visitas casa por casa. Durante la reunión se destacó la robustez de la evidencia científica -desde la calidad metodológica hasta los resultados observados- sobre la efectividad de una dosis para reducir la mortalidad en personas mayores de 60 años, se informó oficialmente.
Además, el Ministerio de Salud lanzó días atrás una convocatoria a investigadores de las provincias de Buenos Aires, San Luis y Córdoba y de la ciudad de Buenos Aires para analizar la eficacia, inmunogenicidad y seguridad en la potencial combinación de vacunas contra el COVID-19. La idea es disponer de "todas las miradas posibles y de un proyecto colaborador conjunto para dar una respuesta científica sólida y transmitir tranquilidad a la población en un momento de mucha incertidumbre", explicó Vizzotti, que destacó que el estudio se realizará en base a la combinación de las vacunas disponibles en el país.
Por otra parte, en junio se alcanzó un nuevo récord con 8.410.643 aplicaciones de dosis contra el coronavirus en todo el país, con un promedio diario de 280.355. De igual manera, el mes terminó con otra cifra histórica: arribaron 8.074.785 vacunas. A esto se suma la llegada, este viernes, de 1.850.085 unidades desde Rusia y un masivo arribo en julio de dosis de Sinopharm, tras el acuerdo que firmó el Gobierno por 24 millones de vacunas.
También está presente la expectativa por la posibilidad de iniciar antes del 15 de julio la aplicación de las primeras 450 mil dosis del primer componente de la vacuna Sputnik V producidas en el país, según adelantó este viernes el presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras.
En este escenario, la provincia de Buenos Aires apura su esquema de vacunación con la idea de llegar cuanto antes a los menores de 40, una aspiración ya anticipada por las autoridades bonaerenses. De hecho, el gobernador Axel Kicillof apuesta a la apertura de nuevos vacunatorios en barrios de la provincia para facilitar la llegada a quienes todavía resta vacunar.
Hasta ahora, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) vigente faculta a los gobernadores y al jefe de Gobierno porteño a adoptar medidas ante la verificación de determinados parámetros, a través del denominado "semáforo epidemiológico". Ese esquema se divide en bajo, mediano y alto riesgo, según la evolución de la pandemia en cada distrito del país, algo que se prevé se sostendrá en las próximas disposiciones.