Una casa patrimonial y museo de La Plata, propiedad de la familia Morosi, sufrió un nuevo episodio delictivo durante las últimas horas, el sexto desde que comenzó la pandemia. Se trata de Casa Abierta, una vivienda ubicada en 47 entre 115 y las vías, que se encuentra magníficamente preservada como espacio cultural abierto a la comunidad.
Si bien durante los últimos meses había permanecido cerrada al público debido a la cuarentena, sus propietarios solían ir una o dos veces por semana para mantener el lugar ordenado y prolijo. En las últimas horas, un grupo de vándalos ingresó, provocó destrozos y escapó con algunos elementos de valor. "Ya les queda poco por llevarse", explicó Pablo Morosi a 0221.com.ar.
Según indicó, el hecho ocurrió cuando no había nadie en el lugar: "Te barretean, rompen el vidrio y entran", agregó. Aprovechando esta situación, sustrajeron algunos elementos del galpón -herramientas, principalmente- y se dieron a la fuga antes de ser identificados. "Encontramos cosas tiradas y otras apiladas, como preparadas para llevarse. Relojes, radios antiguas, cosas de exposición", indicó.
A pesar de que los objetos robados no implican grandes pérdidas económicas, los daños ocasionados suponen un costo que las víctimas no siempre pueden afrontar. Asimismo, Morosi expresó que, como esta ya es la sexta vez que sufren un episodio de estas características, no denunciará ante la Policía: "Es una pérdida de tiempo", completó.

El hecho significó un nuevo golpe para Casa Abierta, en un contexto que resulta desfavorable en muchos niveles. En 2020, su propietario se había referido a la situación, también en diálogo con este medio: "En los últimos dos años la actividad se resintió. El año pasado fue tremendo para los espacios culturales. Ya con la pandemia lo vimos venir, porque no pudimos abrir en todo el año. Esto, más allá del robo, es un golpe al ánimo".