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Va a juicio el hombre de Berisso que apuñaló a dos mujeres en una escuela de danza

Sebastián Damián Villareal es oriundo de la vecina localidad y podría recibir entre 10 y 30 años de cárcel por el ataque contra Julieta Antón y Sofía Bovino.

El hombre de Berisso que apuñaló a dos mujeres en una escuela de danza irá a juicio oral. Se trata de Sebastián Damián Villareal, un joven de 31 años oriundo de la vecina localidad, que podría recibir entre 10 y 30 años de prisión por el salvaje ataque contra Julieta Antón (27), una de las bailarinas de Showmatch, y Sofía Bovino (37), una profesora del lugar.

En este sentido, fuentes judiciales confirmaron que el exreferí de la Asociación de Árbitros de Ensenada estará acusado de doble tentativa de femicidio por el hecho ocurrido en noviembre de 2020 en la institución "El Club de la Danza", cuando hirió a puñaladas a las víctimas y finalmente fue detenido por la policía luego de recibir un disparo.

El caso tuvo una gran repercusión porque ese día se viralizaron por redes sociales y también por varios medios los videos de cuando Villarreal, cuchillo en mano, tenía de rehenes a las dos mujeres heridas y luego fue reducido.

Efectivos de la Comisaría Vecinal 14B llegaron al lugar en pocos minutos alertados por vecinos y por llamados al 911 y allí se generó una situación de tensión en la oficina del primer piso, donde Villarreal no quería entregarse y amenazaba con el cuchillo a las dos mujeres.

Mientras dos efectivos lo distrajeron y trataron de convencerlo para que deponga su actitud, otro policía avanzó, le efectuó un disparo en un glúteo y de esa manera lograron detenerlo y poner a resguardo a las mujeres.

La fiscalía dio por acreditado que todo ocurrió el 10 de noviembre del año pasado, a las 16, cuando Villarreal llegó dos horas antes de lo pautado a "El Club de la Danza" para tener su clase con Antón, quien era su profesora particular de baile.

Según lo reconstruido Villarreal interceptó a la bailarina a la salida del baño y allí comenzó a perseguirla con una cuchilla de carnicero de 32,5 centímetros de largo, que había traído de su casa en nuestra región.

Antón llegó corriendo y buscando refugio a las oficinas administrativas del lugar, y allí Villarreal comenzó a atacar a cuchillazos no solo a ella sino a Bovino, una de las dueñas de la escuela de danzas, quien trataba de proteger a la bailarina.

El hombre acusaba a Antón de haberse burlado de él cuando unos días antes de la clase, le había contado en una serie de mensajes telefónicos que en el pasado había sido víctima de abuso sexual.

"Yo le conté que fui abusado y ella se burló de mí", decía el acusado mientras lanzaba cuchillazos, según lo que contó Bovino y otros testigos que también lo escucharon decir: "Las voy a matar a las dos".

Antón explicó posteriormente a la prensa que ella no se burló y que la realidad es que nunca le contestó esos mensajes porque "no sabía cómo actuar".

También reveló que si bien notaba que Villarreal era "raro", que tenía una obsesión por estar con ella, que la acosaba con mensajes y que a veces le daba "miedo", nunca imaginó que podía llegar a atacarla.

De esta manera, la clave del juicio girará en torno a la salud mental de Villarreal y que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 11 de la Capital Federal defina si comprendió la criminalidad de sus actos y dirigió sus acciones, o si es inimputable.

El exárbitro fue sometido a varios estudios psiquiátricos y psicológicos desde su detención con conclusiones disímiles. Uno de esos peritajes mencionó un "trastorno psicótico" y hasta "retardo mental", y que el imputado presentaba una "ideación delirante erotómana" sobre Antón, con las fases de "enamoramiento-desilusión-pasaje al acto".

Sin embargo, otros peritos opinaron que más allá de que padecía un trastorno de personalidad tipo narcisista con rasgos histriónicos, Villarreal comprendía y dirigía sus acciones, ya que tenía filmaciones y fotografías de la víctima en su celular.

Fuentes judiciales precisaron que fue el fiscal Martín Mainardi, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 19, el que pidió que Villarreal sea juzgado por el delito de "homicidio agravado por ser las víctimas mujeres y el hecho perpetrado por un hombre, mediando violencia de género, en grado de tentativa".

Basado en esos informes y tomando en cuenta que, a su criterio, en el hecho hubo "premeditación" por haber llegado dos horas antes y por haber llevado dos armas -el cuchillo que usó y otro tipo Tramontina-, y que además justificó su accionar en que actuó ante la supuesta burla de Antón, el fiscal Mainardi entendió que Villarreal sabía lo que hacía y por eso lo envió a juicio oral.

Vale destacar que, en la actualidad, Villarreal aguarda el juicio detenido en el Programa Integral de Salud Mental (Prisma), el área neuropsiquiátrica del penal Ezeiza, y que una vez que termine el ofrecimiento de prueba y unas medidas de instrucción suplementaria, el TOC 11 fijará el inicio del debate para antes de fin de año.

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