En las últimas semanas, una gran cantidad de vecinos y vecinos ya recibieron sus turnos para recibir la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. Los especialistas tomaron nota de esta situación y pusieron el grito en el cielo para evitar que las personas que completaron su esquema relajen los cuidados sanitarios de prevención, que ya han demostrado ser efectivos para reducir el riesgo de contagio.
“Es muy probable que la transmisión viral se vea reducida por la vacunación, pero la infección puede suceder igualmente. Por eso los cuidados de las personas ya vacunadas con las dos dosis tienen que continuar”, le dijo a Infobae la doctora Leda Guzzi, integrante de la comisión de Comunicación de la Sociedad Argentina de Infectología y médica infectóloga de la Clínica Olivos y del Hospital Santa Rosa del partido de Vicente López.
Por su parte, la investigadora del CONICET y doctora en Bioquímica, Daniela Hozbor, le había explicado a 0221.com.ar las razones por las que hay que continuar con las medidas de protección personal. “Ya sea que tengamos una o dos dosis, el barbijo lo tenemos que seguir utilizando”, indicó. La principal es que "los datos que tenemos de las vacunas -que están funcionando de manera espectacular- refieren a prevenir enfermedad. Eso implica que nos previene nada más ni nada menos que de que este patógeno nos haga daño. Pero puede pasar que llegue a entrar igual, el ejemplo lo vimos muy claro con el caso de nuestro presidente. Él comenzó con unas pequeñas dolencias, una línea de fiebre, entonces lo hisoparon y dio positivo", comenzó Hozbor.
Y agregó: “La idea es que las personas que están vacunadas no se enfermen gracias a las vacunas, pero sí pueden infectarse e infectar a otros”. La bioquímica explicó que las personas, aunque sean asintomáticas, sí generan aerosoles "cuando hablamos, cantamos, hacemos discursos y demás. El barbijo que usan las personas vacunadas es sobre todo para evitar que otras personas que no tengan inmunidad y sean más vulnerables se contagien", precisó.

Las personas ya vacunadas deben seguir las mismas pautas de prevención que los que aún no se vacunaron. Esto se debe a que las vacunas no evitan la infección sino el desarrollo de cuadros graves, las hospitalizaciones y las muertes”, remarcó Guzzi. “Todos tienen que seguir con el uso adecuado del barbijo desde la nariz al mentón, evitar las reuniones sociales en ambientes cerrados con no convivientes, y realizar una ventilación cruzada y permanente”, recordó.
De acuerdo con el médico Javier Farina, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, le detalló a Infobae que “los vacunados deben seguir con las mismas medidas de prevención tras recibir las dos dosis actualmente. También las recomendaciones son iguales si son contacto estrecho o si se contagian entre vacunados y no vacunados”. Agregó que en Uruguay se había dejado de recomendar el uso de barbijo en las personas ya vacunadas este año, pero con el repunte de casos de COVID-19 la medida fue descartada.

De acuerdo al Ministerio de Salud de la Nación de Argentina, “los contactos estrechos de un caso sospechoso o confirmado de COVID-19, deben guardar aislamiento durante 10 días, incluso si las personas están vacunadas ya sean convivientes o no”. Para considerarse contacto estrecho, se deben dar las siguientes condiciones a la vez: que dentro de las 48 horas previas al inicio de los síntomas, la o las personas hayan estado por más de 15 minutos a menos de 1,5 metros de distancia.