En las últimas horas se dio a conocer un particular hecho, el cual tiene como protagonista a un platense que perdió 70 mil dólares en criptomonedas en tan solo una semana. A través de Twitter consiguió a los inversores y recaudó la importante suma de dinero, que luego perdería en este nuevo mercado de monedas virtuales.
A quienes todos apuntan como el gran culpable de esta pérdida económica, se llama Pablo Roberto Kobylañsly, tiene 53 años, es de La Plata y es el encargado de manejar el fondo de inversión creado hace poco tiempo atrás. Tras reconocer y comunicar la enorme pérdida a los aportantes, estos ahora reclaman que les devuelvan su plata.
En una entrevista con Infobae, el platense Kobylañsly dio detalles de cómo empezó esta relación con los inversores, y los motivos por los cuales perdieron miles y miles de dólares en pocos días.
"Esto empezó por pedido de la gente. No porque yo agarré y dije 'voy a administrar un fondo'. Me pidieron que administre este fondo. Yo no fui a ofrecer nada. La gente quiso que yo administrar el dinero. El mercado cripto es un mercado 24 horas y mucha gente se aburrió y se cansó de perder sus ahorros. Me lo propusieron y yo acepté. Esto está armado de forma voluntaria. Es de palabra y en un mercado que no está regulado. En una sola operación había colocado USD 80.000 y hubo una ganancia de USD 10.000. Estábamos con USD 37.000, la mitad del fondo. Cuando pasó eso yo lo informé. Yo propuse tomar el riesgo y nadie me lo objetó, en definitiva es una operación autorizada. En esa operación en la que cayó el fondo yo la informo. Yo informé responsablemente a todos del alto riesgo que estaba tomando en ese momento. Hubiésemos ganado 100.000 USD si salía bien. El tema es que el mercado se dio vuelta porque está destrozado y no para de bajar", dijo.
Kobylañsly dijo que tiene 30 años de experiencia "pero en mercados estables, normales y racionales". "Cripto es un mercado de locos, con una volatilidad infernal y muy manipulado. Yo planteé una operación y Ethereum empezó a bajar. Cuando vi que no paraba de bajar vendí y alcance a rescatar USD 10.000 de esa operación", siguió.
Consultado sobre cómo empezó, dijo que había USD 70.000 entre aproximadamente 65 personas: "Es un promedio de USD 1.000 por persona. El 50% del fondo está conformado por 10 personas. Yo iba a cobrar el 5% mensual pero no alcancé a cobrar nada. No había nada preestablecido. No hubo libreto. El fondo no se acabó. Ahora tengo USD 15.000. ¿Qué pasa si yo doy vuelta esto?".
El platense aseguró que perdió dinero de su bolsillo, "independientemente del fondo". "Pero estoy capacitado para hacerle un fondeo al grupo de mi bolsillo. La operación la subí y la vieron todos. Tuve el consentimiento de todos. Yo jamás prometí ni el oro ni el moro ni una rentabilidad fija. Dije incluso que la rentabilidad podía ser negativa. Yo informé la alta posición que teníamos con esa operación. Y se tomó un riesgo. De los 65 inversores, son ocho personas las que armaron este quilombo que multiplicaron por Twitter, que está lleno de malas personas", afirmó.
"El fondo, entre comillas, porque esto es dinero de amigos. Para salir -aseguró- está establecido fin de mes. No sé qué puede pasar de acá a fin de mes. Esto fue informado de entrada. La operación terminó generando la pérdida de USD 27.000. Como salió mal, la gente pide salir. Pero si ganábamos un millón de dólares, ¿qué pasaba?. Si se sabía el riesgo que se estaba corriendo. La confianza era informar a fin de mes cómo está la rentabilidad. Y ahí la gente puede decidir qué hacer. Las 65 personas no me conocen y me giraron USD 70.000. Eso es porque hace más de 25 años que escribo en las redes y en foros bursátiles".
Kobylañsly dijo que era la primera vez que hacía este tipo de operaciones en su vida: "Yo jamás administré dinero de amigos, porque yo ni siquiera fondo lo llamo. En cripto soy nuevo. Pero me encontré con que los mercados cripto se te cagan de risa porque los manipulan".
Según explicó, se operó a través de la billetera virtual Binance. "Vinieron dos inversores a mi casa y yo los atendí. Les mostré las operaciones. Jamás le sacaría un dólar a alguien. En resumen, lo que pasó fue que la gente me pidió que administrara dinero. De las cuentas de Ozono con las que operó en Twitter siguen funcionando dos. Ozono Premium y Ozono Gold están abiertas. Ozono Merval la cerré porque me volvían loco con mensajes. La gente disfruta cuando a uno le va mal", dijo.
Luego contó que allí ofrece el servicio por suscripción de análisis técnico, "para la cual cree una sociedad anónima KPR O3 S.A para blanquear la suscripción que cobraba por mes y emitir factura A. Cobraba $10.000 más IVA. Todo lo que se hacía lo discutíamos por Whatsapp".
"Entiendo a las ocho personas que armaron esto. Lo más importante es que todos se enteraron porque yo lo dije. No por un tercero. Me hice cargo. Blanqueé la operación. El riesgo lo tomamos entre todos", expresó el apuntado, quien es contador público, fue gerente del Banco Municipal de La Plata y del Banco Provincia. "Tengo cursos de posgrado. Tengo cursos financieros, no soy un pelagatos que está dando vueltas. Tengo una trayectoria profesional", resaltó.
"Hay 56 personas que esperan hasta fin de mes. Hubo algunos que vinieron hasta la puerta de casa y entendieron. Todos sabemos el riesgo que se iba asumir. Hubo 65 personas que me vinieron a buscar y de buena fe y con buenas intenciones me hice cargo. Yo no obligué a nadie. Pero la mayoría me siguen dando la confianza. Todos saben que yo no les afané. Todos vieron la operación y la consensuaron", concluyó.