En medio del auge de las criptomonedas, un platense perdió 70 mil dólares que había recaudado entre distintos inversores. Lo particular del hecho es que lo hizo en solo una semana, mientras que ahora quienes le dieron su dinero le piden respuestas frente a la debacle económica y también que les devuelva lo aportado.
El hombre apuntado de llevar adelante este grupo y los manejos en el mercado virtual, es oriundo de La Plata, se llama Pablo Roberto Kobylañsly, y tiene 53 años. A través de su cuenta de Twitter @Ozono_Merval es que hace años se mostraba activo en el mundo del análisis de inversiones. Ozono alcanzó a rozar los 7.000 seguidores en dicha red social, a pesar de que su administrador nunca se identificó.
Allí -según se denunció-, a cambio de $10.000 mensuales, ofrecía la posibilidad de recibir vía WhatsApp un resumen del análisis de activos que en principio debían resultar útiles para tomar decisiones de inversión. Afirman que el joven detrás de la cuenta utilizó esa cartera de contactos para inducir un sistema de inversión. A su vez, se supo que esta misma persona tenía otras cuentas de Twitter y las utilizaría para inducir un sistema de inversión.
Vale aclarar que este fondo de inversión en criptomonedas empezó a planearse casi un mes atrás. "Está enfocado a la gente que no tiene tiempo de tradear, entonces entra y participa en el Fondo con un aporte de capital mínimo inicial de USD 100 y un máximo de USD 5.000 por lo menos hasta ver cómo funciona y todos los fines de mes muestro la rentabilidad. Eso tiene un costo del 5% mensual", explicaba el administrador del servicio. Como las criptomonedas no operan en Bolsas ni dependen de una contraparte centralizada operan las 24 horas y los siete días de la semana, por lo que muchos eligen que terceros administren sus inversiones que hay que vigilar constantemente.

En total, en los primeros días de julio aportaron USD 73.747. Los usuarios de los servicios de Ozono notaron que los mensajes se redujeron paulatimanente y las noticias volvieron una semana después de la creación del fondo: el inversor había perdido todo. "Gente me siento muy mal. No me está saliendo nada y sólo pierdo dinero. Ni duermo. Lo lamento mucho. A mí me está cagando la vida. Un desastre. Perdón. Necesito un descanso", escribió el acusado a sus clientes en la noche del domingo pasado. Bitcoin, Ether y otras de las criptomonedas más operadas no salían de sus números rojos y el fondo recientemente creado sufría. Y sufría mucho.

Aunque los inversores admitieron no conocer al administrador del fondo, el rastreo de la clave bancaria uniforme (CBU) a la cual depositaban mensualmente los $10.000 les permitió identificarlo. Así averiguaron de que se llamaba Pablo, era monotributista y con administración de consorcios como principal actividad. El hombre no volvió a responder a ninguno de sus inversores, según se denunció.
Gastón, de 40 años, invirtió alrededor de USD 1.000 en el fondo de Ozono a principios de la semana pasada. En diálogo con Infobae confirmó los mensajes del administrador del fallido fondo de inversión y explicó que no aspira a recuperar la plata porque entiende que ya está perdida. "En un momento en que hablé con él, nos insultamos, y me dijo 'cómo vas a ser tan pelotudo de invertir con alguien que no conocés'", comentó.

Otro de los inversores, un estudiante que vive en La Plata, invirtió USD 400 en USDT (Tether) una stablecoin que imita el valor del dólar. "Le venía pagando los meses del servicio premium de criptomonedas en tiempo real. Se ganó la confianza de todos los suscriptores, tenía unas 200 personas en el servicio, lo tuvo unos cuatro meses. Se le ocurrió esta idea de armar este fondo común y me pareció bien", explicó el joven que, junto a los demás inversores perdió sus ahorros y todavía no recuperaron nada.