Mientras la pandemia sigue con su paso arrollador a nivel mundial y se desarrollan los operativos de vacunación, los científicos siguen estudiando el virus que generó este caos epidemiológico y los efectos que trae como consecuencia a los infectados.
Así es como la médica y profesora asistente de la Universidad Técnica de Texas, Estados Unidos, Brittany Bankhead-Kendall, comparó las radiografías de los pulmones de pacientes que no enfermaron de coronavirus, quienes sí lo hicieron y de fumadores, advirtiendo que el resultado "es alarmante".
Según indicó Bankhead-Kendall en su cuenta de Twitter "los pulmones post COVID-19 se ven peor que cualquier tipo de pulmón de fumador que hayamos visto. Y colapsan. Y se coagulan. Y la falta de aire persiste y no para".
La especialista, sostuvo también que "todo el mundo está muy preocupado por la mortalidad y es terrible y es horripilante, pero para todos los sobrevivientes y las personas que dieron positivo, esto va a ser un gran problema".

La cirujana lanzó además una aterradora advertencia, entre el 70 y 80% de los infectados asintomáticos experimentan un daño similar a sus pulmones. "Todavía hay personas que dicen 'Estoy bien. No tengo ningún problema' y cuando les hacés una radiografía de tórax, se ve realmente mal", dijo.
Cabe destacar que los pulmones de un paciente sano deberían verse limpios y con mucho espacio negro, que es básicamente aire, mientras un pulmón de un fumador tiene líneas blancas, como una especie de neblina, que son indicativas de cicatrización y congestión. Sin embargo, los que superaron el COVID-19 muestran pulmones que parecen estar casi completamente blancos, en otras palabras, severamente dañados.