Una pareja de Villa Elisa vivió una madrugada de terror cuando tres delincuentes entraron en su propiedad y los amenazaron con llevarse a su bebé de 8 meses si no encontraban "la plata". Finalmente escaparon con el auto familiar, una caja con efectivo, una notebook y un celular.
El hecho ocurrió el pasado lunes en 409 entre 24 y 25, los delincuentes rompieron el alambrado del frente de la vivienda y, a pesar de haber activado la alarma perimetral a su paso, corrieron por el parque en dirección a la casa. Eran las 2.30 cuando dos de los ladrones cubiertos con pasamontañas y barbijos ingresaron en el dormitorio en el que dormía la pareja, mientras un tercero se quedó haciendo guardia en el garaje.
Matías Ramos, de 35 años, relató el brutal momento en el que se dio cuenta que había alguien en la casa. "Nos rompieron vidrios de una puerta trasera de la casa y al despertarme sobresaltado, atiné a agarrar mi escopeta", dijo y aclaró: "No alcancé a cargarla y ya teníamos en nuestra habitación a dos pibes con pasamontañas en la cabeza y barbijos en la cara".
"Flaco, quedate tranquilo", contó Matías que le dijo uno de los ladrones al verlo parado con la escopeta en medio del dormitorio y explicó en diálogo con El Día que "en ningún momento sacaron algún arma". Los delincuentes le pidieron la llave de su Volkswagen Up y "la plata". Pero lo peor llegó instantes después, cuando empezaron a amenazarlos con secuestrar al pequeño: "Nos dijeron que si no les dábamos plata, se llevaban al bebé de 8 meses", relató el joven.
"El dinero, que no era mucho. Estaba en una caja de seguridad, de metal, que le dimos cerrada. Entonces, cuando se iban, uno de ellos le preguntó a mi mujer si adentro estaban los dólares. Y ella les contestó que sí, pero había solo pesos", sostuvo.
Todo duró pocos minutos y los delincuentes escaparon en el auto familiar con la caja en mano, una notebook, un celular y una cadenita de oro. "El auto todavía no apareció, ni sé si lo recuperaré", remarcó el propietario. Todavía se desconoce el paradero de los delincuentes pero la Policía analiza las cámaras de seguridad del barrio, que permitieron determinar que los delincuentes arribaron al lugar del asalto a pie.
Matías sostuvo que la inseguridad los mantiene en alerta constante. "En el grupo de WhatsApp del barrio nos enteramos de algún robo o de intentos que no prosperan al activarse la alarma de alguna casa", señaló y puntualizó que "por lo general, roban cuando los dueños no están, y se viene dando que entran aunque sea para robar cosas de no mucho valor, durante los fines de semana".