Antes de subirse al avión para iniciar su gira por Europa, el presidente Alberto Fernández firmó el proyecto de ley que establecerá el nuevo marco para aplicar restricciones a la circulación, según los diferentes parámetros sanitarios. El mandatario argentino trabajó en Olivos con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en afinar la letra de la iniciativa que se presentará este lunes en el Congreso para su tratamiento.
"Es que lo venimos trabajando con nuestro equipo de especialistas y epidemiólogos. Las métricas serán muy similares", le dijo Cafiero a El Destape Radio al ser consultado por el proyecto. En ese sentido, agregó que tendrá similitud con el DNU que rige desde la semana pasada y estará vigente hasta el 21 de mayo.
Cabe señalar que el semáforo epidemiológico fue trazado siguiendo estrictos criterios sanitarios aceptados por los organismos de salud. En el Gobierno aseguran que a esta Norma se le agregaría una mayor sustentación tanto sanitaria como legal, previendo los cuestionamientos que puedan presentar la oposición y, eventualmente, los jueces que le son afines. "Será para que no sigamos teniendo los vaivenes a los que nos somete la Justicia con su peculiar modo de ver las cosas", explicó el presidente Fernández.
El decreto que está vigente desde el 1 de mayo dividió los departamentos del país en cuatro categorías: riesgo bajo, medio y alto, y para los casos más graves reservó la "alerta epidemiológica". Para decidir qué departamento estaba en cada categoría, cruzó tres indicadores: crecimiento de casos en los últimos 14 días, cantidad de casos cada 100 mil habitantes y la ocupación de camas de terapia intensiva.
Con esos parámetros, 40 departamentos de Buenos Aires, seis de Mendoza, dos de Santa Fe y la ciudad de Buenos Aires quedaron comprendidos en la máxima categoría de alerta. Eso implicó, entre otras cosas, restricción para circular de 20 a 6, transporte público solo para trabajadores esenciales y autorizados y la suspensión de las clases presenciales. Ni CABA ni Mendoza acataron esta última restricción.
La Corte Suprema en su fallo sobre las clases presenciales -que según el Gobierno fue abstracto porque se refirió al anterior DNU- detalló que no importara que la resolución se tomara por decreto o por ley, que la decisión final respecto a las cuestiones educativas estaban en manos de los ejecutivos provinciales y de la Ciudad autónoma.

El proyecto que enviará el Gobierno se inspira en el aprobado semanas atrás por el Parlamento alemán. Luego de que la canciller Angela Merkel decidiera una restricción total para Semana Santa que fue rechazada por los gobiernos regionales, presentó un proyecto de ley que le otorga mayores atribuciones para determinar cierres si se cumplen determinados parámetros.
Así, a partir de un umbral de 100 nuevos casos cada 100 mil habitantes en tres días, el Estado federal puede aplicar medidas como toques de queda nocturnos, por ejemplo. Las clases presenciales, en tanto, se suspenden a partir de los 165 casos cada 100 mil. En el AMBA hace varias semanas que se registra un promedio muy por encima de ese semáforo. "Para algunos que no entienden o que se quejan cuando decimos que queremos cerrar actividades, como si fuera algo que solamente pasara acá, el índice de Merkel es seis veces más sensible”, argumentó días atrás el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak.