0221
0221

Noche de los lápices: el descarnado relato de Pablo Díaz, sobreviviente del horror

En su testimonio ante los jueces confirmó los delitos de lesa humanidad de los que fue víctima junto a sus compañeros de militancia secuestrados en La Plata.
Noche de los lápices: el descarnado relato de Pablo Díaz, sobreviviente del horror

Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes de la llamada "Noche de los Lápices", cuando en 1976 la dictadura militar secuestró a nueve estudiantes secundarios de La Plata, dio un descarnado relato de su cautiverio padecido en el centro clandestino de detención Pozo de Banfield frente al tribunal que juzga en la capital bonaerense a 17 represores.

Recordó que fue raptado el 21 de septiembre de 1976 y dio detalles desgarradores del cautiverio que padeció junto a sus amigos y compañeros de militancia en un centro clandestino de detención (CCD). También aportó nombres y apodos del grupo de tareas que secuestró a los jóvenes que formaron parte de la pelea por la implementación del boleto estudiantil secundario, entre otras reivindicaciones sociales de la época.

Díaz recordó que pasaban más de 24 horas parados en las celdas, donde eran golpeados brutalmente y luego sometido a largas sesiones de torturas con picana eléctrica en todas partes del cuerpo, en especial en los genitales, para luego ser devueltos a celdas, donde pasaban hasta una semana sin comer ni ir al baño y dormir en el piso, con la ropa interior como única vestimenta.

Además recordó que uno de los responsables del CCD les endilgaba a las víctimas: “Qué carajo tienen que hacer ustedes yendo a las villas si en sus casas tienen todo”, en relación a la militancia social que desplegaban en los barrios más pobres de La Plata.

También aseveró que había embarazadas en cautiverio que una vez que daban a luz les quitaban sus hijos y no supieron nada más sobre su paradero. En ese tramo de su declaración confirmó que el médico Jorge Antonio Berges era el encargado de cuidar y asistir a las embarazadas.

En uno de los pasajes más emotivos, el sobreviviente señaló: “Tengo particularmente presente las voces de los chicos, de Claudio, Horacito, Panchito y yo les digo que ‘van a salir’ la última vez que los veo”.

No es la primera vez que Pablo Díaz da testimonio del horror. Declaró en más de 20 oportunidades en distintos juicios a represores. Inclusive llevó su historia en carne viva en procesos judiciales que se desarrollaron en Alemania, Israel, Italia y España.

Tras responder las preguntas de las partes pidió “justicia y castigo a los culpables”.

En la próxima audiencia declararán más testigos relacionados al secuestro de los estudiantes platenses. Uno de los casos que se abordará será el de Horacio Úngaro.

EL CALVARIO

El 16 de septiembre de 1976, un operativo conjunto de efectivos policiales y del Batallón 601 de Ejército secuestró a nueve jóvenes -de entre 16 y 18 años-, en su mayoría integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), que reclamaba por el boleto estudiantil secundario gratuito.

Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro fueron arrancados de sus domicilios esa noche; en tanto que, al día siguiente, el 17 de septiembre, los represores apresaron a Emilce Moler y Patricia Miranda.

Cuatro días después fue detenido Pablo Díaz, quien formaba parte de la Juventud Guevarista, un grupo vinculado al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Fueron conducidos al centro clandestino de detención "Arana", donde se los torturó durante semanas, y luego se los trasladó al Pozo de Banfield.

Moler, Díaz y Miranda recuperaron la libertad tras permanecer varios años entre cautivos y detenidos, así como también lo hizo Gustavo Calotti quien había sido secuestrado una semana antes que sus compañeros, en tanto que los seis restantes permanecen desaparecidos.

El Tribunal Oral Federal Criminal (TOCF) 1 de La Plata, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al ex director de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el ex médico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

En el banquillo de los acusados también están Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Por las violaciones a los derechos humanos cometidas en el centro conocido como "El Infierno" están procesados Etchecolatz, Berges y Smart y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, se juzgarán los delitos sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.

Por los delitos perpetrados contra 62 víctimas en el centro conocido como "El Infierno", que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el ex represor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro.

La historia de los estudiantes secundarios secuestrados en La Plata quedó reflejada en la película “La noche de los lápices”, basada en el relato de Pablo Díaz, cuyo rol fue interpretado por el actor platense, Alejo García Pintos.

 

Noche de los lápices: el descarnado relato de Pablo Díaz, sobreviviente del horror
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

Noche de los lápices: el descarnado relato de Pablo Díaz, sobreviviente del horror

En su testimonio ante los jueces confirmó los delitos de lesa humanidad de los que fue víctima junto a sus compañeros de militancia secuestrados en La Plata.

04 de mayo de 2021

Pablo Díaz, uno de los sobrevivientes de la llamada "Noche de los Lápices", cuando en 1976 la dictadura militar secuestró a nueve estudiantes secundarios de La Plata, dio un descarnado relato de su cautiverio padecido en el centro clandestino de detención Pozo de Banfield frente al tribunal que juzga en la capital bonaerense a 17 represores.

Recordó que fue raptado el 21 de septiembre de 1976 y dio detalles desgarradores del cautiverio que padeció junto a sus amigos y compañeros de militancia en un centro clandestino de detención (CCD). También aportó nombres y apodos del grupo de tareas que secuestró a los jóvenes que formaron parte de la pelea por la implementación del boleto estudiantil secundario, entre otras reivindicaciones sociales de la época.

Díaz recordó que pasaban más de 24 horas parados en las celdas, donde eran golpeados brutalmente y luego sometido a largas sesiones de torturas con picana eléctrica en todas partes del cuerpo, en especial en los genitales, para luego ser devueltos a celdas, donde pasaban hasta una semana sin comer ni ir al baño y dormir en el piso, con la ropa interior como única vestimenta.

Además recordó que uno de los responsables del CCD les endilgaba a las víctimas: “Qué carajo tienen que hacer ustedes yendo a las villas si en sus casas tienen todo”, en relación a la militancia social que desplegaban en los barrios más pobres de La Plata.

También aseveró que había embarazadas en cautiverio que una vez que daban a luz les quitaban sus hijos y no supieron nada más sobre su paradero. En ese tramo de su declaración confirmó que el médico Jorge Antonio Berges era el encargado de cuidar y asistir a las embarazadas.

En uno de los pasajes más emotivos, el sobreviviente señaló: “Tengo particularmente presente las voces de los chicos, de Claudio, Horacito, Panchito y yo les digo que ‘van a salir’ la última vez que los veo”.

No es la primera vez que Pablo Díaz da testimonio del horror. Declaró en más de 20 oportunidades en distintos juicios a represores. Inclusive llevó su historia en carne viva en procesos judiciales que se desarrollaron en Alemania, Israel, Italia y España.

Tras responder las preguntas de las partes pidió “justicia y castigo a los culpables”.

En la próxima audiencia declararán más testigos relacionados al secuestro de los estudiantes platenses. Uno de los casos que se abordará será el de Horacio Úngaro.

EL CALVARIO

El 16 de septiembre de 1976, un operativo conjunto de efectivos policiales y del Batallón 601 de Ejército secuestró a nueve jóvenes -de entre 16 y 18 años-, en su mayoría integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), que reclamaba por el boleto estudiantil secundario gratuito.

Claudio De Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro fueron arrancados de sus domicilios esa noche; en tanto que, al día siguiente, el 17 de septiembre, los represores apresaron a Emilce Moler y Patricia Miranda.

Cuatro días después fue detenido Pablo Díaz, quien formaba parte de la Juventud Guevarista, un grupo vinculado al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Fueron conducidos al centro clandestino de detención "Arana", donde se los torturó durante semanas, y luego se los trasladó al Pozo de Banfield.

Moler, Díaz y Miranda recuperaron la libertad tras permanecer varios años entre cautivos y detenidos, así como también lo hizo Gustavo Calotti quien había sido secuestrado una semana antes que sus compañeros, en tanto que los seis restantes permanecen desaparecidos.

El Tribunal Oral Federal Criminal (TOCF) 1 de La Plata, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al ex director de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el ex médico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

En el banquillo de los acusados también están Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Por las violaciones a los derechos humanos cometidas en el centro conocido como "El Infierno" están procesados Etchecolatz, Berges y Smart y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, se juzgarán los delitos sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.

Por los delitos perpetrados contra 62 víctimas en el centro conocido como "El Infierno", que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el ex represor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el ex policía Miguel Ángel Ferreyro.

La historia de los estudiantes secundarios secuestrados en La Plata quedó reflejada en la película “La noche de los lápices”, basada en el relato de Pablo Díaz, cuyo rol fue interpretado por el actor platense, Alejo García Pintos.

 

COMENTARIOS

En su testimonio ante los jueces confirmó los delitos de lesa humanidad de los que fue víctima junto a sus compañeros de militancia secuestrados en La Plata.