Además de ser uno de los grupos que integran la población de riesgo frente al COVID-19, las personas mayores también se ven perjudicadas por las etapas de aislamiento social, ya que en muchos casos pierden contacto con sus familiares y dejan de salir a caminar o realizar actividades que los mantienen en forma.
De esta manera, resulta clave darles un acompañamiento en medio de la emergencia sanitaria desencadenada por el coronavirus. En ese sentido, una voluntaria de la obra social de jubilados, Victoria Fabrice, contó cómo se desarrolla el proyecto desde que comenzó el brote de la enfermedad y la importancia que tiene para los adultos mayores.
"PAMI te da información de las personas mayores y el programa hace un seguimiento e intenta ayudar", explicó en diálogo con 221Radio, y agregó que "la sugerencia es llamar una vez por semana y si surge algo, se hace otra. Al principio era difícil porque hay muchas estafas y la gente grande duda".
En esa línea, precisó: "Nuestro llamado muchas veces genera una compañía en la gente grande y esperan que nos comuniquemos con muchas ganas. Fue un año difícil".
En tanto, afirmó que "las personas que llamamos fueron inscriptas por alguien o lo hizo el propio afiliado. En mi caso, hace un año que acompaño a Rober y a él le gusta mucho".
Por último, señaló que "con la persona que acompaño pasamos muchos momentos, él perdió a su señora y yo a mi papá. El miedo es un arma espantosa. No sé cómo será el encuentro con Rober, pero siempre hablamos de eso", concluyó.