El banco Santander Río de 13 entre 32 y 33 fue, por segunda vez en menos de un año y medio, el lugar elegido por delincuentes para perpetrar un ataque con fines que aún no pudieron ser aclarados. Al hecho ocurrido durante la tarde noche de este jueves, donde se halló un presunto artefacto explosivo en el sector de cajeros, hay que recordar el sucedido en la mañana del 14 de octubre de 2019.
Ese día, tras un llamado de emergencia realizado por los testigos, una comitiva de la Brigada Antiexplosivos de la Policía Bonaerense tuvo que acudir de inmediato a entidad y asegurar el perímetro para analizar el aparato encontrado. En primer lugar, se dio aviso a los habitantes de la cuadra y luego se activó el protocolo. La zona quedó completamente cercada y durante varias horas nadie pudo circular por allí.
Poco antes de las 14, los vecinos sintieron la explosión. "Hizo un ruido tremendo", le dijo a este medio uno de los empleados de la ferretería Maqui, ubicada a metros del banco. Fue el comerciante el que, además, señaló que la bomba estaba ubicada en el sector de cajeros, "tenía cables" y no parecía de fabricación casera.
Este jueves, la sucursal fue víctima de un ataque similar. Según informaron fuentes policiales a 0221.com.ar, el artefacto fue hallado en la misma zona, aunque no fue detonado en el lugar. "Aún no se sabe si era algo que simulaba o si realmente tenía posibilidades de causar daño", explicó un vocero.
En este marco, la UFI Nº 2, a cargo de Betina Lacki, ordenó relevar las cámaras de seguridad de la entidad y de la zona para tratar de dar con la persona que lo colocó el artefacto allí. La causa, en tanto, fue caratulada como "averiguación de ilícito".