Mientras el Gobierno nacional hace foco en la situación epidemiológica que atraviesa cada provincia y la postura que adoptará cada gobernador, Alberto Fernández define el nuevo DNU que comenzará a regir desde el próximo sábado a las 0. El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) tendrá un esquema de restricciones para todo el país a partir de dos indicadores de riesgo epidemiológico.
Las medidas serán anunciadas en las próximas horas, antes del vencimiento del último decreto que estableció las restricciones que todavía siguen vigentes y que, según los expertos, ayudaron a mantener a raya el aumento de los contagios de COVID-19. No obstante la pandemia no se detiene y Argentina sigue marcando récord tras récord de casos y en ese marco las autoridades nacionales, provinciales y porteñas ya habrían definido avanzar con medidas más estrictas.
En ese marco, se tendrían en cuenta dos parámetros para definir qué medidas se aplicarán en cada caso. Se trata de la razón y la incidencia: el primero es el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados en los últimos 14 días y el número de casos confirmados en los 14 días previos, y si el resultado de esa división supera el valor de 1,2, el riesgo epidemiológico es alto; el segundo, en tanto, es el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días por 100.000 habitantes y si ese valor da por encima de 150 casos por cada 100 mil habitantes, el riesgo epidemiológico es alto.
Vale remarcar que el DNU vigente fija que estos dos indicadores (razón e incidencia) tienen que darse juntos. Así las cosas, en Casa Rosada aseguran que los gobernadores retrasan la carga para alegar que no están en "alto riesgo epidemiológico sanitario". Ahora, al funcionar por separado, a los gobernadores no le quedará otra alternativa que cerrar aún más la circulación frente a la cantidad de contagios y muertes que causa la segunda ola en sus provincias.

Cabe destacar que este jueves a las 11, a través de una video conferencia, Alberto Fernández, Axel Kicillof y Rodríguez Larreta volverán a verse las caras. El Presidente también invitó a otros mandatarios, pero la clave será si la Nación, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad fijan una política en común para endurecer controles y medidas para limitar la circulación de las personas y frenar todavía más el avance del coronavirus.