Mientras aumenta la tensión por la suspensión de las clases presenciales, la Nación, la Provincia y la Capital Federal volverán a sentarse a la mesa de negociaciones para definir cómo seguirán las restricciones una vez que venza el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) impulsado por el Gobierno argentino, el próximo 30 de abril. Hasta el momento, habría acuerdo en mantener las restricciones nocturnas, pero se debate la posibilidad de volver a abrir las escuelas con una "presencialidad administrada".
En la reunión que mantuvieron hace pocos días el presidente Alberto Fernández y el ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta, este último le acercó una propuesta que se terminará de pulir esta semana en una reunión del Consejo Federal de Educación y apunta a escalonar en grupos el regreso a las aulas y, en consecuencia, disminuir la circulación en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Aunque es posible implementar una "presencialidad cuidada" y "esquema mixto" a partir de mayo para volver a las aulas, el Presidente no descarta ampliar el resto de las restricciones.
Para ello, el Gobierno argentino intentó reunir consensos y apoyo de gobernadores en actos federales, teniendo en cuenta que deberá dar otra batalla con el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, con quien se rompió el vínculo que primó durante toda la pandemia tras el último Decreto. Aprovechando anuncios de medidas sectoriales y una reunión del Gabinete Federal en Rosario, Fernández se mostró rodeado de los mandatarios locales, quienes unificaron las críticas hacia el mandatario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el plano judicial, se prevé que este lunes el procurador Carlos Zannini realice la presentación de la respuesta formal ante la Corte Suprema de Justicia, en donde defenderá la "constitucionalidad del DNU". Según publicó Ámbito.com, los argumentos que se elevarán al máximo tribunal tendrán una parte sanitaria, en la que se expondrán los datos de contagios y ocupación de camas de terapia intensiva. Por otro lado, se remarcará el aspecto judicial que implica que se trata de una medida sanitaria y no educativa, con fuerza de ley.

En la Casa Rosada afirman que "la prioridad es cuidar la salud", mientras observan con preocupación la cifra de incremento de contagios y ocupación de camas de terapia intensiva en el AMBA. La propia ministra de Salud, Carla Vizzotti, no descartó durante su habitual conferencia de prensa semanal la posibilidad de ampliar las restricciones y dijo que será el Presidente el que tome una decisión.
Si bien los indicadores sanitarios auguran que las medidas llegaron para quedarse por un tiempo, todo dependerá de las próximas horas, aunque es una certeza que no se piensa en un regreso a "Fase 1". "Focalizadas y con fecha de inicio y de fin", es la estrategia a la que apelan al menos por ahora.