Una usuaria de Twitter contó la dramática situación que está viviendo junto a su familia por el coronavirus. En la publicación, la joven relató que su mamá fue trasladada de La Plata a San Francisco Solano, Quilmes, el lugar más cercano donde pudieron conseguirle una cama para su internación. “Ojalá todos los que se desesperan por tomar una birra a las 20:30 no tengan que pasar por el dolor que estoy pasando yo en este momento”, manifestó en la red social del pajarito.
“Soy de Gonnet y mi mamá vive en City Bell con su pareja, ellos están hace dos semanas aislados por COVID y la están pasando bastante mal. El lunes pasado falleció la suegra de mi mamá por coronavirus. Las últimas semanas venían con mucha fiebre, dolor físico… Obviamente son complicaciones de la enfermedad pero después de las 48 horas de fiebre te tiene que ver alguien porque es otra cosa”, manifestó en diálogo con 221Radio la joven, que se identificó como Julia. Siguiendo con su relato, detalló que intentaron comunicarse con la obra social y el SAME pero “nunca nadie los atendió, les decía que iba a ir el médico o la ambulancia pero no fue nadie, entiendo que este todo colapsado pero alguien tiene que llegar”.
Notoriamente angustiada por la situación, la joven reveló que su madre estuvo llamando desde el martes y recién llegaron el sábado y les dieron una inyección para calmar el dolor. “Le dijeron que mi mamá tenía los pulmones inflamados. Después de esa noche pudo dormir mejor, que descansó pero que de todas maneras el domingo fue de nuevo al médico y me despertó con la noticia que la tenían que internar. Estaba saturando mal el oxígeno y necesitaban una cama. Era lo que queríamos evitar porque sabíamos que estaba todo complicado”, indicó.
En esa línea, Julia señaló que en el único lugar donde pudieron conseguirle una cama fue en San Francisco Solano, a 45,7 kilómetros de La Plata. "Mi mamá me dijo que le estaban buscando cama y que la iban a llevar a Solano porque en La Plata no había camas", explicó, al tiempo que agregó: "Yo estoy asilada porque estuve en contacto con mi mamá que ahora está en Solano. Queríamos evitar esto porque sabíamos que el sistema de salud estaba saturado".
Por si esto fuera poco, afirmó que hasta el momento nadie se comunicó con ella para mantenerla al tanto del estado de salud de su madre y las únicas charlas fueron con ella y la notó muy nerviosa. "No hay camas para mi mamá en La Plata. Es muy triste ver a un ser querido en esa situación. Quiero que la gente vea lo que puede pasar", remarcó.
Por último, la joven le pidió a la ciudanía que cumpla con las medidas de cuidado para frenar el impacto de la segunda ola de contagios de COVID-19 en la región. "La gente no toma conciencia de lo que está pasando hasta que mi mamá no tuvo camas en La Plata para ser internada. Me gustaría que las personas entiendan que es algo duro y le puede tocar a cualquier familiar", concluyó.