El presidente Alberto Fernández encabezó una conferencia de prensa para transmitir lo ocurrido en la reunión con el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta en la que abordaron la fuerte tensión que generaron las medidas restrictivas anunciadas por el mandatario nacional para intentar frenar la ola de contagios de coronavirus y de la resistencia judicial interpuesta por el porteño, quien pidió a la Corte Suprema que declare inconstitucional la suspensión de la presencialidad en las escuelas.

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El presidente ratificó las medidas que anunció hace dos días, comentó la preocupación que le transmitió Rodríguez Larreta, pero defendió su decisión de suspender por 15 días la presencialidad para bajar la circulación en base a las estadísticas de aumento de casos a partir del inicio del ciclo lectivo así como el peligro latente que representa la saturación del sistema sanitario.
De todos modos reconoció como "verdad" que el contagio no se produce en las aulas. Pero sí marcó como un factor determinante el movimiento que la actividad en las escuelas genera el resto de la ciudades. Dijo entonces que el objetivo es reducir "drásticamente" la circulación y señaló que la actividad en las escuelas genera un tercio del movimiento total en las calle.
"Explique al jefe de Gobierno cuál era el sentido de las medidas y reconocí que efectivamente el contagio no está en las escuelas, pero si en todo lo que se genera alrededor", dijo en el primer tramo. Y agregó que las curvas de aumentos de los casos aumentaron desde que arrancaron las clases. En ese terreno marcó un dato significativo: "El mayor incremento de casos se da entre personas de entre 9 y 19 años. La curva es excepcional".
También dijo que le transmitió a Rodríguez Larreta la preocupación porque "hemos superado largamente el pico mas alto de la primera ola" y porque en la última semana han vuelto a aumentarse el número de fallecimientos y el nivel de internación que se encuentra "saturado".
Entre los puntos más destacados de la conferencia, el Presidente señaló que la charla con el jefe de Gobierno porteño fue "buena" y "franca", indicó que le aseguró que se va a hacer "todo lo posible" para que la presencialidad vuelva el 3 de mayo y lo invitó a retomar el diálogo para trabajar en ese sentido en el día a día.
De todos modos cuestionó los dichos de Rodríguez Larreta durante la conferencia de prensa del jueves, respecto de las medidas y de los inconvenientes para conseguir vacunas. "Le expresé que no fue feliz lo que dijo y que además es mentira. Creo que él estaba exaltado hablándole a su publico. Hoy pudimos hablarnos en otro tono, expresando una vocación común para llevar este momento difícil. Ayer fue injusto e ingrato y se equivocó", dijo.
También cuestionó a quienes piensan en no cumplir las medidas. "A mí la rebelión, no", dijo, y reclamó que vayan a la Justicia o saquen solicitadas, pero remarcó: "No me pidan que me haga el distraído con lo que está ocurriendo. No voy a dejar que la indisciplina o el descuido arrastren al conjunto social en medio de una pandemia".
Explicó que el jefe de gobierno porteño le explicó su gran preocupación por la presencialidad- "Yo le dije que es la misma preocupación que tengo y que tiene Axel (Kicillof), pero no podemos sostenerla ahora. He estudiado la evolución de las últimas semanas y es francamente alarmante. Se mueve un numero importante de gente representa casi un tercio de la circulación total". Fue ese el momento en el que expresó: "Tengo una responsabilidad y la pienso hacer cumplir".
De todos modos intentar bajar el tono de la tensión al repetir que fue una "buena charla, con mucho respeto y vocación de encontrar salidas, pero tengo la obligación de cuidar al AMBA porque es el foco más peligroso que tenemos hoy en Argentina".