El impacto político de las medidas restrictivas de la circulación para frenar la pandemia de coronavirus anunciadas por el presidente Alberto Fernández se sienten en La Plata, donde el intendente Julio Garro se expresó abiertamente en contra de la suspensión de la presencialidad en las escuelas y del adelantamiento del límite horario para restaurantes y bares de la ciudad. En diálogo con 0221.com.ar calificó como "inentendible" a la contradicción entre los anuncios y lo que previamente habían dicho los ministros de Educación y Salud Nicolás Trotta y Carla VIzzotti, lamentó que sean los chicos los que paguen las consecuencias porque descartó que los contagios se produzcan en las aulas, y expresó su preocupación por el futuro del sector gastronómico, el cual se encuentra en un estado "de desesperación y frustración muy grande".
Poco antes dijo que en vez de la educación, él "hubiera sacrificado el deporte o esparcimiento" y lamentó que el Presidente "buscó el camino más fácil, que termina siendo el peor camino". Aclaró -sin embargo- que en La Plata se respetarán las restricciones porque el intendente no tiene la facultad de tomar otro camino, pero lamentó que las "decisiones inconsultas" terminan "rompiendo puentes de diálogo para afrontar un momento de crisis que es realmente muy complicado".
Sin embargo más tarde, sobre el final de este jueves, trascendió que es posible que el conjunto de intendentes de Juntos por el Cambio, especialmente los nucleados en el Grupo Dorrego del cual Garro es parte, podrían tomar esa vía de manera colectiva para torcer la decisión de suspender la presencialidad en las aulas ratificada en la provincia por el gobernador Axel Kicillof.
- Nadie niega ni desconoce el momento que estamos viviendo respecto a la pandemia y al virus, ya que en las últimas semanas los crecimientos de los contagios fueron muy importantes. Pero es medio confuso o prácticamente inentendible cómo un ministro de Educación y una ministra de Salud de la Nación dicen que hay que priorizar la educación y priorizar el trabajo y de repente el anuncio va totalmente en contra respecto de la presencialidad en las escuelas. Eso es lo que le produce a la sociedad cierto grado de incertidumbre y generan muchas preguntas. ¿En base a qué se toman esas decisiones? ¿Cuál es el parámetro o el dato duro? Sabiendo sobre todo que el contagio en la presencialidad escolar no alcanzó al 1% del personal docente, de los alumnos. Vos vas a un colegio y ves que los protocolos se respetan a rajatabla, que las maestras, los maestros, los auxiliares, los directores, los alumnos, los padres, usan tapaboca y mantienen distanciamiento. Sin embargo, nos sorprendimos de manera inconsulta de la interrupción de las clases. Son cosas que generan incertidumbres y mensajes que no son claros.
- ¿De dónde sale el dato concreto de que en La Plata el nivel de contagio es menor al 1%?
- Nosotros le repartimos a 92 mil chicos por mes a través del Servicio Alimentario Escolar (SAE) y tenemos el relevamiento de 92 mil familias sobre el nivel de contagios. Y vemos que de ninguna manera llega al 1% por la tasa de contagio en lo que hace a la presencialidad.
- ¿Esa es la decisión que considera más crítica de las anunciadas por el Presidente?
- El aula no es la principal fuente de contagios. No tengo duda de esto. Ahora me pregunto por qué en el momento en que se anunció la presencialidad en los colegios no se restringió la nocturnidad. Por qué terminan pagando los chicos, que son los que más sufrieron, cuando no se tuvo la capacidad como Estado de restringir la nocturnidad para garantizar la presencialidad. En ese momento se hizo lo más fácil, que es abrir todo. Y el abrir todo implica que ahora se sacrifique lo más importante que tenemos, que es la educación.
- ¿Eso implica un acuerdo con la medida de reducir el horario de actividad de la gastronomía y los bares que funcionan fundamentalmente de noche?
- Ahí hay otro problema. Tampoco está demostrado que el contagio se haya plasmado en la gastronomía. El contagio se plasmó en las juntadas sociales, en las reuniones familiares, en los cumpleaños, en fiestas. Hasta hace diez días se podía festejar un cumpleaños hasta con 200 personas. Hay un ejemplo muy claro en La Plata de un papá y una mamá que le festejaron el cumpleaños de 15 a una de sus hijas y de los 200 asistentes se contagiaron 38. Entonces quizá el problema era ese y no la educación o la gastronomía. Entonces por qué el hilo se corta siempre por lo más esencial y primordial que tiene una sociedad, que es la educación y las fuentes de laburo, que en este caso da la gastronomía con los mozos, con los cocineros y con el movimiento que le da a la rueda de los comercios. Es muy arriesgado tomar decisiones inconsultas y sin relevamientos. Por eso creo que en principio el anuncio buscó el camino más fácil, pero que en definitiva es el peor camino.
- ¿Y cuáles serían entonces las restricciones que se tendrían que haber decidido?
- Yo estoy de acuerdo en restringir la nocturnidad, con reducir el uso del transporte público buscando distintas alternativas, con que los comercios de ropa puedan cerrar a las 7 u 8 de la noche. No me opongo a eso. Ni tampoco niego la realidad difícil que estamos viviendo, nadie la niega. Ahora tenemos el gran desafío que es cuidar la salud como bien preciado y buscar el equilibrio con la situación económica, que también significa vida, que familias se puedan mantener, que se puedan alimentar. No hacerlo también causa muerte, causa decepción, causa fracaso, causa pérdida de mano de obra, causa más daño a la economía del país. Entonces el desafío de ahora en adelante y de una vez por todas es terminar de encontrar lo que muchos municipios encontramos que es el equilibrio entre la actividad económica y la vida. No irse a los extremos, porque siempre son malos en la vida y en las decisiones.
- ¿Desde que fueron los anuncios y hasta ahora ya se contactó con representantes de ese sector que es el más afectado por las medidas?
- Ya he hablado con todos y mi teléfono está abierto permanentemente para ellos. Dialogué a la noche, a la mañana después de los anuncios. La desesperación y la frustración es muy grande. Hay muchos gastronómicos que vienen pagando préstamos desde el año pasado para tener sus persianas abiertas, y en el momento que ni siquiera es de plena recuperación porque están trabajando a un 40%, les llegan estas medidas que impactan y les da la sensación de tener que volver a empezar. Y lo que es peor es la incertidumbre de lo que va a pasar dentro de 15 días. ¿Van a bajar lo contagios? ¿En el mundo se demostró que a los 15 días los contagios bajaron? La verdad es que no y todos estos trabajadores ven que esto va a ser por mucho más tiempo. Entonces ahí viene la imprevisibilidad, el no saber lo que les espera. Insisto, cuando uno como Estado da mensajes claros y concretos, le lleva coherencia y previsibilidad a la gente. Y en este caso no lo hubo.
- Esto lo coloca como intendente en una situación compleja, porque tiene que hacer cumplir esas medidas con las que no acuerda. ¿Cómo se va a gestionar eso?
- El gastronómico es un sector que ha mantenido un comportamiento ejemplar. Han respetado el horario de las 12 de la noche y van a respetar estas medidas. De nuestra parte, lo municipios, no somos autónomos, no tenemos la facultad jurídica y legal de decidir por nosotros mismos. Estamos atados a un decreto nacional y a un decreto provincial. Y tenemos la obligación de cumplirlos. No tenemos libre pensamiento de cómo aplicar o no aplica lo que se decide a nivel nacional o provincial.
- ¿Entonces va a haber presencia municipal ejerciendo el control en la calle?
- Nosotros siempre, desde que comenzó esta pandemia, trabajamos de manera coordinada con la Provincia. No nos queda otra y lo hemos hecho de esa forma. La vez que propusimos algo de manera individual, que nos animamos a hacerlo, como las “salidas saludables”, tuvimos algunos desencuentros peo funcionaron bien y después el gobierno provincial terminó aplicándolo. Hemos sido muy valientes en tomar decisiones que estábamos convencidos por los datos que teníamos de los infectólogos, de los epidemiólogos, del comité de crisis. Pero en esta situación nosotros hemos controlado siempre y siempre pusimos todo a disposición. Como ahora lo vamos a hacer para vacunar en conjunto en el Polideportivo de Los Hornos como el primer lugar en que se pueden ver a la provincia y al municipio juntos, y eso es muy bueno. Porque este es un momento que nos tiene que encontrar juntos y sin banderías políticas, solucionando los problemas que tiene la gente.
- ¿En el encuentro de este jueves donde se entregaron patrulleros pudo acordar con el ministro de Seguridad Sergio Berni el modo de encarar los controles en forma coordinada?
- Siempre hemos coordinado entre el recurso que tiene el municipio y el recurso más importante que es el de la policía de la provincia de Buenos Aires. No lo pudimos hablar en ese acto porque fue una presentación de móviles, lo cual es una buena noticia que la Provincia le de a La Plata 60 patrulleros que hacían mucha falta. Pero siempre apostamos a trabajar juntos, a buscar puntos de encuentros, porque no hay genios ni iluminados individuales.
- ¿Cuál es la lectura del momento político después de los anuncios y de las reacciones que provocaron en Juntos por el Cambio, como el caso de Horacio Rodríguez Larreta?
- Yo creo que hay puentes que se rompen. Si algo no podemos decir es que el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos nunca tuvo voluntad de dialogar. Ha estado sentado al lado del Presidente cada vez lo convocó. Ha estado para trabajar juntos en la pandemia 48 después de que le recortaran los fondos de coparticipación. Pero la verdad que estas actitudes inconsultas, de maneras unilaterales, en el medio de una situación no solo de pandemia sino con un panorama económico de crisis, empieza a romper puentes que nadie imaginaba. Ahora es el momento de no hacer política, sino de generar un trabajo en conjunto porque son momentos muy muy críticos. Son muchas cosas las que están en juego.