Se llama Sebastián Antonelli, vive en La Plata y recibió por error una transferencia de 30.000 pesos en su cuenta bancaria. Al enterarse de lo ocurrido, buscó el origen del error y tomó la decisión de devolver el dinero, algo que se hizo viral y generó una repercusión.
El platense compartió su acción en su cuenta de Twitter, donde, por su manera de proceder, recibió infinidad de mensajes de felicitación por parte de los usuarios, que lo colmaron de comentarios positivos.
“Un desconocido me transfirió 30 lucas por error. Se las devolví. Necesito que me digan que no soy un pelotudo”, escribió Antonelli en un tuit en su cuenta, el miércoles pasado. Pero ninguno de los cientos de tuiteros que le respondieron le dijeron nada malo por su noble gesto, sino todo lo contrario.
Todo comenzó en la mañana del pasado martes, cuando, chequeando sus redes sociales, Sebastián abrió un mensaje privado de Twitter que decía: “Hola, Sebastián, necesito comunicarme con vos. Pasame un teléfono. Hice una transacción, copié tu CBU sin querer y recibiste fondos ($30.000) que te enviaron por error. Fijate si me lo podés mandar a mi CBU”.

En diálogo con La Nación, el joven analista de sistemas, contó que se mostró sorprendido por el mensaje, y temeroso de que pudiera tratarse de alguna maniobra para estafarlo, fue a fijarse en su cuenta si efectivamente había recibido ese monto inesperado. Y sí, los 30.000 pesos estaban ahí.
Más allá de las sospechas lógicas que le generó a Sebastián haber recibido ese dinero, que podía ser alguna forma de timo, él siempre tuvo la certeza de que tenía que regresarlo. “Nunca dudé en devolverlo. Me llegó de arriba algo por primera vez en mi vida, y al siguiente segundo dije: ‘Esto puede ser algo importante para alguien’”.

“La persona estaba superagradecida. Me dijo: ‘Después te alcanzo algo’, pero la verdad que uno no lo hace por eso”, contó Sebastián. Consultado sobre cómo este hombre había dado con él, Antonelli respondió que su nombre había aparecido en la captura de la transacción fallida, y a partir de ahí, a través de Google, el preocupado rafaelino lo pudo encontrar, y comunicarse con él en las redes.

Finalmente, lo hecho por este joven de Los Hornos como suele ocurrir en estos tiempos, se dio a conocer en las redes sociales y se viralizó de inmediato. Cuando Sebastián publicó la secuencia en su cuenta de Twitter, nunca imaginó la inmensa repercusión que iba a tener y los mensajes de apoyo y reconfortantes que terminó recibiendo.