Luis Gustavo Benítez, el joven de 22 años detenido por el crimen del abogado Eduardo Chantada (ocurrido el pasado 7 de febrero en Villa Elisa), declaró ante el fiscal del caso, intentó plantar su versión del caso y seguirá detenido hasta que se resuelva su situación procesal en base a las pruebas obtenidas en el expediente.
Benítez fue señalado por testigos como uno de los sicarios que ejecutaron de un tiro en la nuca al abogado que militaba en la agrupación La Cámpora. Fue detenido el domingo por la tarde luego de que intentara asaltar a una joven en la localidad de San Carlos.
"La moto es mía pero ese día (el de la muerte del abogado) la presté", señaló Benítez ante fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta a cargo de la investigación del homicidio. Aunque reconoció que los asesinos se movilizaban en una moto de similares características a la suya, el acusado intentó alejarse de la escena del crimen. Como se sabe, sin embargo, quienes son blanco de una investigación no están obligados a decir la verdad al ser indagados y hasta pueden negarse a declarar sin que ese silencio sea tomado como evidencia en su contra.
El fiscal ahora tiene una plazo de 15 días corridos (prorrogables por otro plazo similar) para seguir con la producción de pruebas y analizar si pedirá o no que el procesado quede detenido con prisión preventiva. En caso que se dicte su encierro preventivo, la defensa tendrá la opción de llevar sus quejas ante la Cámara de Apelaciones y Garantías, que actúa como tribunal de Alzada.
Durante el fin de semana pasado, Benítez fue sorprendido robando en la zona de 33 entre 142 y 143. Allí los habitantes de la zona fueron quienes advirtieron la presencia del delincuente, lo atacaron a golpes, lo redujeron y luego llamaron a la línea de emergencia 911. En esa circunstancias dio una identidad falsa, pero esa mentira quedó al descubierto con simples tareas de investigación.
Se trata del segundo detenido por el crimen. Días después fue capturado otro joven, de 26 años de edad, señalado como en presunto autor del disparo.