ATR tiene 21 años. Cuando era más joven aun, practicaba todo tipo de deportes, jugaba al fútbol y estuvo a punto de ser fichado en las inferiores del Club Atlético Independiente. Una lesión en su espalda lo alejó del deporte y desde ese momento su vida entró en un cono de sombras. Cometió un error, intentó robar celulares de un gimnasio de Gonnet y quedó detenido. Ahora necesita ser operado de urgencia.
A raíz de su problema en la espalda tienen que colocarle un drenaje. Pero el encierro carcelario interrumpió el tratamiento médico, que fue paliado con antibióticos y calmantes, pero su cuerpo dijo basta. Fue internado de urgencia en el Policlínico San Martín de La Plata. Su madre es policía y está desesperada. Quiere que su hijo se recupere, cumpla su pena y vuelva a sociabilizar, pero la vida del joven está en riesgo.
Daniel Galleguillo, abogado del paciente detenido, presentó un escrito donde detalló (una vez más) que su asistido corre riesgo de vida, que necesita con urgencia una operación y comenzar con el tratamiento de rehabilitación médica. “No puede ser que un chico que comete un error en su vida pierda todos sus derechos y deje de ser persona”, señaló el letrado en contacto con 0221.com.ar.
La causa ya está elevada a juicio, no hay más prueba para producir. En febrero pasado se realizó la audiencia de morigeración para que espere el debate oral con arresto domiciliario, pero la fiscal se opuso.

En el escrito, la defensa alega que ATR “padece de severos problemas de salud, los que implican un constante peligro de vida, ya que raíz de dificultades emergentes de una operación de alta complejidad, el imputado cursa un cuadro infeccioso por el que se encuentra ya crónicamente medicado con antibióticos y analgésicos, cuando en realidad debe ser sometido a una nueva operación, estar alojado en lugar acorde y contar con una alimentación adecuada”.
Pese a la oposición de la fiscal de juicio, el Tribunal solicitó una serie informes, pero el cuadro de salud del joven se agravó a raíz de una severa descompensación, producida por la continua ingesta de antibióticos y analgésicos.
Esto le generó “un cuadro de severas hemorragias internas, afectando todo el aparato digestivo”, el joven “necesita ser trasfundido por la pérdida de sangre” y quedó internado en terapia intensiva.

“Todo este acontecer fue anunciado por ésta defensa desde el mismo momento de inicio de las actuaciones, vale decir, que siempre se alertó a los jueces que nos encontrábamos frente a una bomba de tiempo, ya que” el Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires “no se encuentra en condiciones de afrontar un cuadro de salud de estas característica, en ese sentido, el Fiscal de Instrucción, no se opuso a la morigeración, no obstante ello, el Juzgado de Garantía no hizo lugar, tampoco lo hizo la Cámara de Apelaciones”, señaló la defensa.
Ya en la instancia de juicio oral “de forma incomprensible, la Fiscal se opone en el marco de la audiencia de rigor, por lo que el Tribunal, dispone la realización de una serie de informes, para una vez producidos los mismos resolver”, resaltó el abogado.
“Este defensor hoy se encuentra apesadumbrado, ya que duele en el alma ver a un chico de 21 años en la situación en la que se encuentra” ATR “quien está condenado a sufrir en su salud, y de esto me hago pleno cargo, la oposición de la fiscal implicó un atraso innecesario para resolver una urgencia, así se produjo aquello de lo que ésta defensa alertó” remarcó el abogado Galleguillo, y también se preguntó: “¿A dónde están los fiscales cuando pasan estas cosas, un viernes por la tarde, fuera de horario hábil? ¿Hasta cuándo los defensores hemos de asistir al continuo pisoteo de la dignidad humana de nuestros defendidos, quienes pareciera que dejan de ser personas por haber delinquido?”

“Indigna sobremanera” ya que ATR “no merece pasar por lo que está pasando, ni él, ni sus familiares ni esta defensa, a la vez que atemoriza por lo que pueda pasar con él, aunque ya se resuelva favorablemente la incidencia” y lo de ATR “sea un susto, ¿Quién se hace responsable de esta situación, la fiscal, el juez Atencio, los jueces de Cámara? A propósito, ninguno de ellos está enterado de la vivencia actual, al fin y al cabo es un viernes por la tarde”, señaló con ironía.
Además la defensa dejó constancia en el escrito que intentó comunicarse con el juzgado de Garantías en turno para presentar un habeas corpus, pero nadie lo atendió. “Afortunadamente logré dar con una de las secretarias del TOC 3, siendo amable y humanamente atendido”, destacó el abogado quien mientras monitorea el estado de salud de su asistido, espera que se resuelva favorablemente el pedido de arresto domiciliario para que el joven pueda comenzar su tratamiento médico.