
Javier Milei difundió datos de inflación de gobiernos anteriores y defendió el rumbo económico, mientras consultoras anticipan subas cercanas al 3% mensual.
Aunque no hay una acusación directa, la Justicia imputó a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito y analiza su patrimonio, viajes y bienes para detectar inconsistencias
El presidente Alberto Fernández dio su mensaje de apertura de sesiones en el Congreso de la Nación ante la Asamblea Legislativa que integran diputados y senadores de la Nación. La reunión arrancó a las 11 con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezándola, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. El mensaje del presidente tiene como condimento especial el marco de la pandemia que atravesó casi de manera completa su primer año de gestión en el que todas las políticas estuvieron marcadas por la cuarentena dispuesta desde el 20 de marzo.
Eso se vio reflejado también en una escenografía atípica para un evento de semejante magnitud, aunque ya recurrente en el último año: la mayoría de los legisladores siguió el mensaje de modo virtual y sus imágenes llegaban desde la pantallas individuales colocadas a modo de panel.
Arrancó expresando que se presenta ante el Congreso con "las convicciones intactas" y con "la humildad de quien puede reconocer errores y logros compartidos", en un primer tramo en el que ofreció su lectura de la gestión de la pandemia, defendiendo las medidas tomadas y cuestionando la oposición que "siempre fue excusa para realizar banderazos". Pero elogió al personal de salud y rescató la recomposición del sistema de salud para afrontar los efectos de la emergencia sanitaria. En ese sentido hubo elogios para el personal de salud, para los científicos, los diplomáticos, las universidades y al sistema educativo para enfrentar la necesidad de suspender la presencialidad de las clases.
"Las consecuencias más graves que evitamos no se ven", dijo Fernández para dimensionar los resultados de ese trabajo. Concluyó ese segmento reclamando a todos los presentes un aplauso de pie para reconocer ese esfuerzo. Y marcó, después de ellos, el acompañamiento a quienes perdieron seres queridos.
El diagnóstico incluyó con las medidas que se tomaron para ayudar a la población: el congelamiento de precios, la creación del IFE y los ATP, la creación de cargas patronales y los préstamos blandos o a tasa cero según el universo alcanzado, la multiplicación del suministro de alimentos y el refuerzo de la tarjeta alimentar y la jubilación mínima.
Hacia adelante, el primer tema que abordó el Presidente fue el de las vacunas, con un repaso de las gestiones hechas hasta ahora y las que seguirán para continuar con lo que definió como "el mayor operativo de vacunación". Fue entonces que marcó que habló de la trasparencia y la necesidad de cooregir los errores. "Cuando hubo situaciones que provocaron dolor, tomé la decisiones que había que tomar", dijo respecto del pedido a la renuncia de Ginés González García, el ex ministerio de Salud que quedó involucrado en el denominado "vacunatorio VIP". Lo hizo respondiendo a los gritos de algunos legisladores de la oposición que intentaron interrumpir las palabras.
En un tono crítico recordó entonces cuando se acusaba a su gobierno de "infestadura" o lo denunciaron "por envenenamiento". Y reclamó a la oposición un ejercicio de introspección para que "evalúen lo que hicieron cuando tuvieron a cargo la gestión". Y dedicó una línea a los medios que se plantan "respondiendo a intereses concentrados".
La cuestión de la deuda externa y la crítica al gobierno de presidente Mauricio Macri. Auguró que nunca más el país tome un endeudamiento privado "tóxico" como aquel. Elogió las gestiones para cancelarlo pero vaticinó que queda una parte sustancial con el FMI. Fue el momento en que respondió a las palabras de legisladores opositores que retrucaban desde las bancas. "Tuvo cuatro años para hablar, porque no me deja hablar a mí ahora", le dijo, mientras la vicepresidenta le tocaba la mano con intenciones de calmarlo. Habló entonces de "una malversación de fondos públicas como nunca antes de había registrado".
Fue allí que llegó el primer anuncio fuere: "He dado instrucciones a las autoridades correspondientes para iniciar querella criminal tendientes a determinar quiénes han sido los autores y participes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria recuerda".
Marcó entonces que el acuerdo que se alcance con el FMI "será el resultado de todos lo tópicos" y "sin apuros". Adelantó que no contemplará ajustes recesivos" y "será enviado al Congreso de la Nación para garantizar la sostenibilidad y la transparencia como políticas de Estado".
El plan de obras públicas como camino de la reactivación fue el siguiente tema que abordó Fernández, con hincapié en las rutas, los trenes y la hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay. Agregó las situación habitacional y el plan de vivienda, políticas relacionadas con el federalismo con aportes a las zonas geográficas más postergadas, con algunos detalles de las diez.
Más adelante, el presidente le pidió al Congreso que apure el tratamiento de la reducción el impuesto a la ganancia en los salarios. Calculó que de ese modo serán 1,2 millones de argentinos los que se verán beneficiados y “recuperarán su capacidad de compra”.
Anunció el envío de algunos proyectos de ley como el de la “electromovilidad”, para incentivas la inversión de la explotación del litio como insumo, otro para el desarrollo de la medicina a base de cannabis y otro vinculado con la industria hidrocarburífera para apuntalar la política energética y recuperar el autoabastecimiento.
Los aumentos de tarifas que sufrieron los usuarios marcó también un buen tramo del discurso, con críticas al esquema que dejó el gobierno anterior. Por eso justificó el congelamiento dispuesto y el trabajo a partir de ahora para avanzar con un esquema de tarifas diferenciales según las capacidades adquisitivas de los usuarios. “La pesadilla de tener que decidir entre alimentarse o pagara los servicios ha llegado a su fin”, dijo. Eso demandará meses, dijo, por eso enviará un proyecto de ley para declarar la emergencia en el área para avanzar con una desdolarización del cálculo de las tarifas, para avanzar con el descongelamiento en 2022.
El regreso a la presencialidad en las clases sirvió para que el presidente hable de un “acuerdo federal para la igualdad equitativa” y la “conectividad de banda ancha en todo el territorio nacional”, para lo cual habló del trabajo para multiplicar por diez la red de fibra óptica, el DNI electrónico y el avance a la tramitación digital generalizada.
La prevención del delito organizado fue marcada como premisa para reducir el índice de los delitos. “Trabajamos para una seguridad democrática y moderna y no serán usadas para espectáculos mediáticos”, dijo.
Y lo complementó con las políticas con perspectivas de género con el cupo laboral trans y la aplicación de Ley Micaela, en tanto remarcó el compromiso cumplido respecto de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Sobre los femicidios y la violencia de género habló de la necesidad de imponer una política de Estado, con intolerancia a ese tipo de violencia, y lo equiparó a lo hecho con las políticas de “Memoria, Verdad y Justicia”.
Habrá 14 centros de abordaje integral de violencia de género y se pondrá en marcha el programa de acceso a derechos para personas en situación de violencia. Habló de la ineficacia de los resortes estatales para responder a las mujeres en esas situaciones.
Después incursionó en la crisis del poder judicial, mencionó sus privilegios impositivos cuando dijo que no pagan el impuesto a las ganancias y cuestionó que los miembros de Corte Suprema ocupen sus cargos muchos más allá del tiempo establecido. Fue cuando entró en el tramo que tal vez sea el más fuerte y polémico. Lo hizo mencionado, sin nombrarlo, al fiscal Carlos Stornelli. El presidente sostuvo que "en Argentina de hoy hay un fiscal procesado por delitos severos como el espionaje ilegal o extorsión que sigue en funciones como si nada".
Tras señalar en su mensaje ante la Asamblea Legislativa que "el Poder Judicial está en crisis", el mandatario dijo que al fiscal "no se le aplica esa doctrina que recomendaba la detención preventiva de personas cuando su poder residual pudiera afectar la investigación" y agregó: "Su poder no es residual, está vigente".
Le pidió al Congreso que asuma el rol de "control" del Poder Judicial que le otorga la Constitución Nacional ante los "desvíos" en los que está incurriendo, y mencionó el caso del juez Gustavo Hornos y sus visitas al expresidente Macri, sin mencionarlo directamente sino el caso.
El mandatario enumeró las irregularidades en las que incurren integrantes del Poder Judicial y dejó claro que el hecho de que el Poder Legislativo tome el rol de "control" no significa "interferir" sino garantizar que "cumpla el rol que el estado de derecho le ha asignado".
Vivimos tiempo de judicialización de la política y politización e la justicia y recordó su proyecto de ley para reformular el fuero federal y reclamó a los diputados que los aborden, ya que ya tiene media sanción del Senado. Y finalmente adelantó que tomará las recomendaciones de la comisión especial creada el año pasado para avanzar con un cambio en la justicia y los elevará como proyectos de ley.
"Quienes independizaron este país no tuvieron angustia, tuvieron coraje", dijo ya sobre el final, en alusión a lo que Macri había dicho durante su mandato al Rey de España sobre el proceso de independencia del país. Y lo vinculó con el coraje con el que la población afrontó la pandemia. "De esta pandemia debe nacer un mundo mejor, de esta pandemia debe nacer un Argentina mejor". Por eso reiteró el agradecimiento a la población por el acompañamiento "en los momentos más duro".
Y deseó ser recordado por "la búsqueda de unidad más allá de las diferencias". "Unidas y unidos vamos a seguir recorriendo este camino", fueron las palabras finales.