El intendente Julio Garro está decidido a avanzar con un plan de descentralización que implique una mayor presencia de personal de seguridad vial y prevención ciudadana en cada una de las localidades del distrito. El programa empezará a ser diseñado con el secretario de Seguridad Darío Ganduglia, quien en las próxima horas se hará cargo de una jerarquizada área comunal a la que se sumará la subsecretaría de Convivencia y Control Ciudadano como parte de la fusión ya informada por 0221.com.ar.
La medida es de hecho una consecuencia de ese cambio de gabinete municipal que causó mucho ruido interno y derivó en la salida de la hasta ahora secretaria de Convivencia y Control Ciudadano, Virginia Pérez Cattáneo, quien no quedará bajo el ala de Ganduglia y acordó con el jefe comunal dar un paso al costado. Pese a ello trascendió que en principio seguirá respaldando la gestión y seguiría trabajando desde otro especio.
El camino hacia la descentralización será una de las primeras líneas de acción de la nueva Secretaria, que se llamaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Y empezará a ser delineada por el propio intendente junto con Ganduglia, el miembro del gabinete que sale fortalecido con la movida.
En ese encuentro también se perfilará el resto de la estructura y el organigrama derivado de la fusión de dos de las áreas más sensibles de la gestión. A raíz de la salida de Pérez Cattaneo, uno de las cuestiones prioritarias será definir el nombre de su reemplazo, el cual ocupará la flamante Subsecretaría de Convivencia y Control Ciudadano, la repartición encargada del monitoreo de todo lo que ocurre en la calle.

Después será el tiempo de definir lo que en el entorno del intendente definen como el "plan de prevención ciudadana y seguridad vial", que tendrá como eje la mencionada descentralización.
Como ya informó este portal, el objetivo de Garro es mejorar la articulación de las distintas reparticiones relacionadas con el control de la calle y la seguridad después de que se rompieran definitivamente las relaciones con el gobierno provincial, especialmente con el ministro de Seguridad Sergio Berni.

Ese fue uno de los argumentos señalados desde el entorno de Garro para avanzar con la fusión de dos reparticiones que venían funcionado de manera separada desde 2017. El jefe comunal platense rompió lanzas con la cartera de seguridad bonaerense cuando Berni éste resolvió descabezar a la cúpula policial platense que había sido promovida desde el palacio de calle 12.
Aquello derivó en una suspensión de las reuniones semanales que se mantenía en una mesa de trabajo conjunto y una pérdida de injerencia del gobierno local en la organización para enfrentar la inseguridad.

"La idea es poder articular tareas conjuntas en la prevención del delito y la seguridad vial", indicaron fuentes comunales a la hora de justificar la decisión de Garro. Alegan que "tras la remoción de la cúpula policial, se quiere trabajar en articular mejor internamente con las distintas áreas que tienen a su cargo el 'control de la calle' y la prevención".
Por omisión, ese análisis podría llevar a interpretar que Garro observa un riesgo de discordancia entre ambos espacios en caso de que sigan trabajando por separado, lo cual podría atentar contra la gestión en un marco de conflictividad con la provincia y sin control de la Policía Local desde que Berni y Axel Kicillof decidieron desplazar a los jefes recomendados por el platense.