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Los reclamos vecinales metieron a la inseguridad de lleno en la agenda política platense

Hubo reuniones cruzadas por el aumento de hechos violentos, los bloques políticos buscan tomar la iniciativa en un año marcado por lo electoral.

El nivel de los delitos en La Plata se instaló de lleno en la agenda informativa y su impacto en la política es directo con el ministro de Seguridad Sergio Berni en el foco de la tormenta y una tensión cada vez más evidente en la relación con la Municipalidad de La Plata, con la cual prácticamente no hay diálogo. Las movilizaciones realizadas por vecinos de la zona norte durante la semana pasada volvieron a colocar el foco en el tema y eso se potenció con el asesinato de Eduardo Chantada, en una quinta de Villa Elisa.

Todo indica que el tema será junto con la gestión de la pandemia, la vacunación y las medidas de cuidado, uno de los ejes de la campaña electoral que se avecina. En función de esa variable, los bloques políticos del Concejo Deliberante tomaron nota de la cuestión y empezaron a jugar su rol. Mientras el oficialismo local sale a los barrios más "calientes" a recoger y transmitir la voz de los vecinos enojados, la oposición del Frente de Todos busca sentar postura alineado con el Ministerio de Seguridad y con sus propias recorridas por los barrios acompañando a funcionarios y autoridades policiales.

El origen de la disputa, después un año en el que se realizaron mesas semanales con representantes de la Municipalidad y la Provincia donde se ponían en común los temas y se analizaba los zonas calientes, se remonta al momento en el que Berni decidió desplazar a la cúpula policial de la capital bonaerense, sin notificarle al intendente Julio Garro, quien los había sugerido para el cargo.

Eran el jefe de la Departamental La Plata y el jefe de lo que fuera la Policía Local, Sebastián Martínez Pass y Pablo Moracca. Ambos efectivos habían sido recomendados por el intendente y a fines de noviembre fueron removidos. "Ya pasaron tres meses y seguimos con el diálogo cortado pese a que el intendente insiste en que deben retomarse las reuniones conjuntas de los equipo operativos de ambas jurisdicciones", analizaron voceros de la Municipalidad.

En ese marco hay pendiente un pedido concreto para que la mesa conjunta se reestablezca. El reclamo lo hizo el intendente pero lo acompañaron los bloques propios tanto del Concejo Deliberante como de la Legislatura.

Esa relación tensa fue parte de la agenda de temas que abordaron los concejales del Frente de Todos en una reunión que tuvieron en las últimas horas con el Subsecretario de Participación Ciudadana, Pablo Fernández, el hombre que Berni designó para abordar la cuestión de la seguridad en la capital bonaerense. Su rol ha sido cuestionado por el gobierno municipal después de que se trenzara en duros cruces en medio del descontrol de fiestas clandestinas ocurridas sobre fin de año pasado.

Trascendió de ese encuentro que ha habido contactos de la Municipalidad para agilizar el retorno al trabajo conjunto y que existe en Seguridad la voluntad que así sea. No hay, de todos modos, un precisión de cuándo sería la convocatoria ni quiénes serían los interlocutores.

Más allá de las especulaciones políticas, del encuentro trascendió que uno de los déficit de la estructura de seguridad es el balance negativo de la relación entre efectivos que se retiran o jubilan y los que ingresan. No obstante, se informó allí que se sumarán a la ciudad unos 400 uniformados de un total de 5.700 para toda la Provincia.

Los concejales opositores se esfuerzan, más allá de las circunstancia actuales, en destacar que el problema de la seguridad hay que abordarlo "de manera integral". Aseguran que deben participar de las conversaciones también las área de Justicia y de la Mujeres, así como las vinculadas con la iluminación o el estado de las calles en el caso de la Municipalidad.

La preocupación a ambos lados de la mesa se evidencia en la participación de referentes opositores y oficialistas en las reuniones con vecinos y autoridades policiales en los que la queja principal es el aumento de los robos, la ausencia de presencia policial en los barrios y las carencias en estructura de seguridad, patentizada en la falta de patrulleros.

En un encuentro realizado en Barrio Hipódromo, del que participó el funcionario Fernández se escuchó decir a un jefe policial de la Comisaría Segunda que contaba con un solo patrullero. En otra reunión en Romero, donde hubo representantes de la Provincia y autoridades policiales de la zona, los vecinos reprocharon que esa seccional tiene sólo dos móviles y que los hechos delictivos se dispararon desde principios de año. En ese encuentro se produjeron algunos cruces más tensos porque fueron, cuando no estaba previsto, los concejales de Juntos por el Cambio que integran la Comisión de Seguridad, Romina Cayón Darío Musto.

La respuesta del Ministerio de Seguridad, que no alcanza a calmar los ánimos, es que el trabajo de los móviles de las comisarías es complementario con el del Comando de Patrullas, sobre el que recaería el mayor peso de la responsabilidad de recorrer la ciudad y responder a la emergencia. En Seguridad también afirman que hubo una redistribución de los efectivos y patrulleros que antes, durante la gestión de María Eugenia Vidal, estaban concentrada en la zona norte, en localidades como City Bell y Villa Elisa, donde fueron lo últimos reclamos vecinales fuertes.

En medio del malestar, y como gesto político que agrega tensión la situación, La Plata recibió cinco móviles del gobierno porteño como parte de un programa de colaboración que Horacio Rodríguez Larreta destina a municipios del AMBA. Los patrulleros entrarán en funciones en los primeros días de marzo y son los primeros de una tanda de 20, que se sumará a la Guardia Urbana de Prevención (GUP).

Mientras en la Municipalidad esperan que en los próximos días se concrete una convocatoria a la mesa de seguridad que dejó de operar hace tres meses, fuentes municipales indicaron que en los próximos días Garro anunciará su propio plan de seguridad para garantizar presencia estatal en los barrios, y que el mismo será el producto de la coordinación de todas las áreas relacionadas con esa materia (GUP, agentes de Control Urbano, personal de la Secretaría de Seguridad). Son reparticiones que desde la reorganización del gabinete y la fusión de dos secretarías, operan bajo el paraguas de la Secretaría de Seguridad a cargo de Darío Ganduglia.

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