Pablo Ezequiel Manavella, acusado de ser el autor del disparo que apagó la vida del músico platense Santiago Stirz, tiene un futuro procesal complicado. La fiscal que investiga el caso solicitó prórroga para elevar al juez el pedido de prisión preventiva. “Restan algunas pruebas y cuando lleguen una serie de informes, se elevará la requisitoria”, confirmaron fuentes judiciales consultadas por 0221.com.ar.
El sospechoso fue detenido el 27 de enero último. El acusado es, de acuerdo con los investigadores, el autor material del crimen que generó conmoción en La Plata y sacudió a la opinión pública a poco de terminar el 2020. La detención se consumó tras un operativo realizado en 115 bis entre 515 y 516, donde el sospechoso se encontraba escondido.
El viernes último venció el término de 15 días para la solicitud de la medida privativa de la libertad, pero ese plazo es prorrogable por otro similar. La fiscal Cecilia Corfield solicitó la extensión del mismo y Manavella sigue tras las rejas con una orden de detención confirmada. El violento crimen de Santiago sacudió a la ciudad. Dos delincuentes en moto, quienes habrían cometido otros robos instantes antes, lo abordaron en 47 entre 20 y 21 mientras el joven volvía a su casa en bicicleta y casi sin mediar palabra uno de ellos le disparó en la cabeza.
El brutal ataque quedó filmado en la cámara de seguridad de una casa de la zona y las imágenes fueron claves tanto para dar con el nuevo sospechoso como con su cómplice Facundo Tadeo Uriel Guevara, conocido como "El Rata", quien fue apresado dos días después del hecho y está detenido con prisión preventiva. En su indagatoria se negó a declarar.
Tras la ejecución, la pareja de delincuentes huyó a toda velocidad de la escena sin siquiera apoderarse de las pertenencias de su víctima. Los vecinos que oyeron el disparo, en tanto, socorrieron a Santiago y el joven fue trasladado al Hospital San Martín en grave estado, pero tras un día de agonía finalmente falleció.

LA INVESTIGACIÓN
Según se desprende de la investigación, el día 15 de diciembre de 2020, aproximadamente a la hora 20.50, dos sujetos arribaron al comercio "Súper Kiosco 48" ubicado en calle 48 entre 9 y 10, “mientras uno de ellos -el conductor hoy identificado como Facundo Tadeo Uriel Guevara- se quedó a bordo de la motocicleta tipo Honda tornado o similar color blanca con el asiento de color rojo en la que se trasladaban, el otro”, Pablo Ezequiel Manavella, “ingresó esgrimiendo un arma de fuego, golpeó al encargado del comercio Milton Patricio Sobrino con la culata de un arma de fuego que al efecto portaba, e hizo que se tirara al piso, para así desapoderarlo ilegítimamente del dinero que se encontraba en la caja y de su teléfono celular”. Tras este golpe, fugaron por calle 48 en dirección a calle 10.
Minutos después cuando Santiago Ignacio Stirtz circulaba en su bicicleta por calle 47 de calle 21 a 20, “fue abordado por los mismos dos sujetos en la misma motocicleta, los que quisieron desapoderarlo del biciclo, y ante la resistencia de la víctima, y por no haber logrado el desapoderamiento, de manera sorpresiva y aprovechándose de la oscuridad reinante y el estado de indefensión de la víctima que llevaba además sus auriculares colocados, el acompañante le efectúa un disparo” con un arma de fuego “en la cabeza a corta distancia con el evidente propósito de darle muerte, quien cayó desplomado en el lugar, dándose los sujetos a la fuga en la misma dirección en la que circulaban”. La víctima fue asistida por un ciclista que se acercó al lugar, y luego trasladado al Hospital San Martín de La Plata, donde, pese a los esfuerzos médicos falleció al día siguiente.

Varios testigos confirmaron que “El Rata” se dedicaba a robar en moto. La madre de su novia ratificó que la noche del crimen, llegó a su casa y guardó la moto en el interior de la vivienda, cuando generalmente la dejaba a la vista en la parte delantera de la casa.
En tanto el hermano mayor de su novia lo identificó como el conductor de la moto en la que fugó junto al autor del disparo mortal.
POLICÍAS EN LA MIRA
Los autores del crimen, antes del fatal episodio, protagonizaron, al menos, un robo en la zona, que fue denunciado momentos antes del homicidio y los policías apuntados no habrían tomado los recaudos del caso.

La fiscal secuestró los teléfonos de los policías que fueron sometidos a pericias para determinar si los efectivos tenían información previa sobre la presencia de los motochorros que cometieron el fatal episodio.