“Agrupación, firme. Orden, vocación para servir a la Provincia”. El que grita con tono marcial es el ministro de Seguridad Sergio Berni, durante la entrega de patrulleros en Florencio Varela. El curioso episodio ocurrió en medio de un clima de extrema tensión tras decretar la cesantía de más 400 oficiales y en la víspera a una nueva protesta de la fuerza.
Todo sucedió cuando Berni dio espaldas al escenario para ponerse frente a la tropa, previo a pedirle permiso al gobernador Axel Kicillof. Finalmente, les ordenó “descanso” a los oficiales.
El gesto de Berni pudo leerse como una demostración de autoridad en la previa a una nueva protesta convocada por policías que reclaman aumentos salariales. Sin embargo, el ministro se ha caracterizado en toda su gestión por ser afecto a este tipo de simbolismos cono tono marcial.
Durante el año pasado, el titular de la cartera de Seguridad encabezó un operativo para detener al sospechoso de un asesinato, pese a que la ley no permite que ningún civil comande a la policía en medio de una operación.