Pensar en una educación de excelencia representa tener en cuenta muchos aspectos. Todos ellos, y más, busca abarcar y tener en cuenta el Colegio Le Rosey, catalogado como el más caro del mundo y uno de los más prestigiosos.
Pensar en una educación de excelencia representa tener en cuenta muchos aspectos. Todos ellos, y más, busca abarcar y tener en cuenta el Colegio Le Rosey, catalogado como el más caro del mundo y uno de los más prestigiosos.
Con instalaciones futuristas y una historia que se remonta a 1880, el establecimiento está ubicado en Suiza y el valor de la matrícula es de 127.800 francos suizos, lo que equivale a casi 118.000 euros, dinero que se paga en tres cuotas durante el año académico.
El instituto cuenta con alumnos de todo el mundo y tiene dos campus impresionantes: el principal, muy cerca del Lago Ginebra, y otro ubicado en la localidad de Gstaad, donde tienen un centro de esquí.
Quienes asisten cursan la Diplomatura de Bachillerato Internacional (IB) y tienen la opción de estudiar materias en inglés o francés, además de aprender dos o tres idiomas más. Además se cobran cargos anuales por las clases del Bachillerato Francés, como también se abona un cupo extra si los estudiantes quieren cursar lecciones de música privadas y otro valor por aprender un idioma extracurricular.
En su página web, el instituto informa: ”Le Rosey no es adecuado para niños problemáticos. No aceptamos actitudes violentas, antisociales o racistas, y tampoco hay tolerancia frente a cualquier evidencia de uso de drogas o alcohol”.
Este colegio funciona como internado, por lo que sus alumnos viven en sus instalaciones. La jornada empieza a las 7 y los estudiantes disfrutan de un gran buffet para el desayuno. Las clases van de 8 a 12:20., con un descanso a media mañana para tomar chocolate caliente (típico de Suiza). A la 1:30 se retoman las clases hasta las 3:30. Entre las 16 y las 19 los estudiantes se dedican a desarrollar sus talentos en deportes y artes.
Este organigrama se modifica un poco cuando los estudiantes se mudan en invierno al campus de Gstaad. Allí todo está diagramado para que puedan practicar deportes como el esquí. Así las cosas, los periodos de clases incluyen el día sábado, cuando, de 14 a 17, pueden disfrutar en la nieve.