Para Marta Cohen, la médica patóloga pediatra recibida en la UNLP y reconocida divulgadora científica, el impacto sanitario y social de esta pandemia de COVID-19 fue "impensado pero esperable". Aclara que hace 10 mil años que existen las pandemias, que suelen ocurrir cada cien años y durar "dos o tres". "Esta es la nuestra, y lamentablemente el mundo no estaba preparado", asegura.
Así lo demuestra, de hecho, la llegada y expansión mundial de la variante Ómicron del coronavirus cuya circulación fue confirmada este mismo martes en La Plata. Según Cohen, que es directora clínica de Farmacia, Diagnóstico y Genética del Hospital de Sheffield (en Inglaterra, donde reside), el surgimiento de esa cepa altamente contagiosa está directamente vinculado con la falta de vacunación en países pobres. Ella lo resumiría en una frase: "Nadie se salva hasta que estemos todos a salvo".
Cohen arrancó haciendo videos informales durante el inicio de la pandemia, destinados a su familia y amigos, y terminó consolidándose como una de las voces más serias y autorizadas a la hora de difundir información sobre el COVID-19 a través de las redes.
Según lo ve, hay tres factores claves a la hora de protegerse contra el virus. Lejos del lavado de manos o desinfección de superficies, lo que destaca son "la responsabilidad individual con la situación social, la vacunación masiva y los testeos masivos". Todos pilares que, considera, aún están "flojos" o, más bien, llegaron tarde.
Actualmente, en nuestro país, más de un 80% de población cuenta con una dosis de la vacuna, más del 70% con dos dosis y más del 10% con tres. Para la especialista esto está lejos de ser suficiente. "Para ganarle la carrera al pico de Ómicron hay que vacunar a todos los mayores de 18 con la tercera dosis. Una dosis está obsoleta, dos dosis es inadecuadamente vacunado... Antes estaba bien, pero con la Ómicron, adecuadamente vacunado son tres dosis. Y la tercera dosis dada a los tres meses de la segunda", aclara. Las vacunas adecuadas son las desarrolladas por los laboratorios Moderna, Pfizer o AstraZeneca, en ese orden. "Y luego vendrá la cuarta", adelanta.
"En Israel están dando la cuarta dosis de la vacuna. Argentina tiene niños de 3 años vacunados. Y está bien. Pero zonas de Sudáfrica tienen el 0.4%. Esta nueva variante nació en el África subsahariana con personas mayores o vulnerables, que tienen un sistema inmune débil y eso permite que el virus se multiplique. Al multiplicarse mucho y tener una alta carga viral, eso da lugar a nuevas variantes que pueden serle perjudiciales al virus, y no perdurar; o beneficiarlo, y así hemos tenidos las variantes, entre ellas Ómicron. Se hace siempre más contagioso y le van ganando la carrera a las otras variantes", explica Cohen.
Por eso un 10% de la población con terceras dosis, como es el caso de Argentina, no es suficiente. "El virus fue adquiriendo mayor contagiosidad, por eso lo que hay que hacer es planificar. Para planificar necesitás datos, y los datos tienen que ser certeros. La hipótesis de que si sos contacto estrecho de un positivo sos positivo no funciona, no es así. Para chequear eso tenés que hacer testeos (que no se hacen) en lugares donde no haya colas donde la gente se puede contagiar entre sí", ejemplifica en referencia a la actual situación sanitaria. Y destaca por eso la necesidad de implementar test rápidos de distribución gratuita, lo que considera sería "una inversión en salud" de cara a los múltiples contactos estrechos registrados los últimos días y las largas filas que se generaron para hisopados en las postas sanitarias.
Para Cohen tiene que haber "una estrategia y planificación unificada nacional, con modelos matemáticos para ver cuáles de las estrategias van a ser las mejores"; todo enmarcado en un sistema de salud público no fragmentado. La vacunación, cuestiona, llegó tarde: con la Ómicron presente en el país la necesidad es la de tener a todas las personas posibles vacunadas con las tres dosis. Y aun así, la responsabilidad a nivel mundial de "no vacunar solo a las personas ricas sino a las pobres" seguirá siendo fundamental. De otro modo, las variantes seguirán aguidizándose y surgiendo alrededor de las poblaciones que menos acceso a la salud tienen.
Respecto del pase sanitario, Cohen cree que es un aporte clave para fomentar la vacunación, la cual entiende que no debería ser obligatoria pero sí una cuestión de responsabilidad social. Para ella, el pase "va a hacer que a los que no les importa vacunarse, o descreen de la vacuna pero no son "antivacuna", digan bueno, me voy a vacunar así puedo ir al concierto que me gusta. Esa tiene que ser la salida", plantea de cara al futuro y esta nueva implementación sanitaria.