La familia de Alejandro Fernández, el mecánico brutalmente asesinado en su taller de Tolosa en el mes de noviembre, publicó una conmovedora carta con la cual lo recordó en las redes a tan solo unas horas del inicio de las celebraciones de fin de año.
"A un mes y 20 días que nos dejaron sin vos, sin tu presencia, sin poder decirte ese 7 de noviembre feliz cumpleaños, sin poder darte ese abrazo de Navidad, de feliz Año Nuevo y de muchas fechas más que no podremos tenerte con nosotros, hermano Alef. Qué tristeza, dolor y vacío nos dejaron, pero sé que vos, como nosotros, no le deseamos esto ni a la persona que te arrebató la hermosa vida que tenías, la familia hermosa que tenías con mamá, hermanos y sobrinos", escribió Fhilomena, con gran tristeza.
Los familiares del hombre conocido como "el héroe de la inundación", por la invaluable ayuda que le prestó a sus vecinos durante la trágica inundación de 2013, todavía reclaman justicia por su muerte. Los investigadores detuvieron al cuñado de la víctima y hermano de su esposa como presunto autor del crimen.
"Solo pedimos la justicia que vos merecés, la que hubieras hecho que llegue a que los culpables paguen este aberrante adiós que tuvimos que darte y que nos dejaron a toda la gente que te amábamos, así como nos dejaron. Prometo, prometemos que descansarás en paz, Alex, mi hermano mayor", escribió la mujer y a tan solo unas horas de la Navidad agregó: "Mañana levantaré esa copa y brindaré con vos y sentiré tu abrazo, ese que hoy nos quitaron. Con todo el amor que vos diste y seguías dando hasta el día que decidieron robarte y robarnos tu vida. Mi corazón quedó roto, pero lo voy a sanar por vos, mi amor, te amaré toda mi vida".
"Seguiremos por tu justicia, esto no se durmió, solo que el tiempo nos paró, pero seguiremos por vos y para vos, Alef, con esa sonrisa, con ese amor y ese ser que eras", finalizó.
EL CASO
Fernández fue hallado muerto en su taller de camino General Belgrano entre 525 y 526, de la localidad de Tolosa. Aquella tarde la primera hipótesis en surgir fue la de un accidente y poco después la de un robo, pero el análisis forense reveló una situación muy diferente: había asesinado a sangre fría y un disparo le había causado la muerte.
A partir de allí, la investigación se centró en el círculo íntimo de la víctima, debido a que no había puertas forzadas en el taller ni habían robado herramientas valiosas. En las primeras horas de la pesquisa también llamó la atención de los investigadores el hecho de que cada vez que bajaba a la fosa Fernández cerraba el portón del taller por seguridad, pero eso no había sucedido, apoyando aún más la teoría de que él o los asesinos eran conocidos de la víctima.
Del taller desaparecieron unos 200 mil pesos que la víctima tenía destinados al pago de proveedores de lubricantes, pero en uno de los bolsillos de su pantalón fueron hallados otros 27 mil que los asesinos no pudieron llevarse. Su cuñado, Carlos Lamarque, fue detenido semanas después por el delito de "homicidio calificado por alevosía, agravado por el empleo de arma de fuego en concurso real con robo".