Premios y castigos: los "coroneles" de Garro pusieron a prueba su poder territorial | 0221
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Premios y castigos: los "coroneles" de Garro pusieron a prueba su poder territorial
ELECCIONES 2021

Premios y castigos: los "coroneles" de Garro pusieron a prueba su poder territorial

El resultado electoral en cada localidad del distrito es evaluada por el intendente y podría incidir en los cambios de gabinete y el reparto en el Concejo.

25 de noviembre de 2021

Las elecciones generales en la que el intendente Julio Garro ratificó su caudal político en la capital provincial confirmaron lo que se insinuó en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cuando los sectores que reportan directamente al jefe comunal enfrentaron y derrotaron al radicalismo. Como suele ocurrir después de semejante compulsa, el análisis de los resultados barrio por barrio es analizado con lupa y en algunos casos con microscopio para reposicionar a ganadores y perdedores dentro del núcleo duro del oficialismo.

A diferencia de lo ocurrido en las PASO, donde la lectura podía hacerse también hacia el interior de la propia fuerza en el mano a mano con la UCR, en las generales el parámetro con el cual compararse es solamente el del Frente de Todos, las principal oposición local que logró imponerse en algunas localidades puntuales y dejó en una posición más incómoda a algunos dirigentes oficialistas.

Una lectura gruesa de los guarismo marcan una ratificación del poderío de Juntos en el Casco Urbano, las localidades del norte del distrito y el primer cordón periférico, donde en noviembre sostuvo y en algunos casos amplió la diferencia respecto de septiembre. En tanto que en los sectores más alejados de su y el oeste, donde se impuso el Frente de Todos, el trabajo territorial logró achicar distancias pero no lo suficiente como para revertir el resultado. 

Al leer los números globales de un trabajo que hizo el oficialismo barrio por barrio con los números del escrutinio provisorio queda reflejado el sostenimiento de una diferencia de 12 puntos entre los dos sectores mayoritarios con una suba de un punto y medio para cada fuerza: Juntos en el orden del 46% y el Frente de Todos con el 34%.

El mapa de los barrios elaborado por 0221.com.ar a partir de los datos disponibles de ambas elección da cuenta de esa situación. Sumando los circuitos pertenecientes a cada delegación. Las dos listas que compitieron en las PASO de Juntos arrasaron consolidando la diferencia con la oposición en todas las delegaciones del cordón norte: Villa Elisa, City Bell, Gonnet, Villa Castells, Hernández, Ringuelet y Tolosa. Pero también sumaron más votos en el Casco Urbano y las localidades más pobladas del sur y el oeste: San Carlos, Los Hornos, Olmos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira.

El gráfico es elocuente para interpretar que tanto en septiembre como en noviembre el Frente de Todos logró imponerse en el anillo periférico de las zonas oeste y sur, las cuales si bien ocupan una importante superficie son las que menos caudal electoral tienen por sus índices poblacionales: Arturo Seguí, El Peligro, Melchor Romero, Abasto, Etcheverry, Arana, Parque Sicardi e Ignacio Correa. Sin embargo en todas ellas el oficialista Juntos logró recortar en parte la distancia.

En la comparación de la distribución cromática (amarillo para Juntos y azul para el Frente de Todos) se ratifica la conquista de Juntos respecto del antecedente electoral inmediato, las elecciones generales de octubre de 2019, en las que Garro obtuvo la reelección. El dibujo es muy similar salvo por las conquistas del oficialismo en las escuelas de Altos de San Lorenzo y San Carlos, dos territorios con un importante caudal de votos.

AVANCES Y RETROCESOS

Una lectura más fina del barrio por barrio muestra crecimientos de las performance oficialista en San Carlos donde la diferencia de las PASO que fue de 4,38% en el rubro de concejales se amplió a 7,17; Hernández, donde había sacado 4,59% y pasó a dominar por el 8,60% y Los Porteños donde pasó de 8,43% de diferencia con el peronismo en septiembre al 17,22% en noviembre. 

Por el lado del Frente de Todos, la única zona que había ganado y logró ampliar la diferencia en Ignacio Correa y Parque Sicardi de 4,83 a 6,48; 

No hubo ninguna zona que cambiara de color y eso lo demuestran los mapas de ambas citas electorales de 2021 (arriba), pero sí existieron lugares donde se achicaron las diferencia.

El oficialismo lo hizo en Arana, donde había perdido por 6,85% y ahora se acercó a 5,05%; Melchor Romero donde la diferencia en favor del FdT había sido del 9,4% y cayó al 8,71%; Etcheverry, donde pasó del 8,4% al 6,2%; Abasto donde había caído por 12,43% y ahora recortó a 8,58; Arturo Seguí de 9,27% a 5,5% y El Peligro, donde se había registrado la mayor diferencia en favor del peronismo con el 21,01%, pero en noviembre pasó a 17,98%.

El Frente de Todos también logró achicar distancia en algunas zonas dominadas por el garrismo. Es el caso de Los Hornos, donde recortó a 9,92% una diferencia que en las PASO había sido de casi 12 puntos. O de Olmos, donde se registró tal vez el mayor avance opositor, que pasó de perder por 6,2% a quedar a sólo 2,92%.

Lo hizo levemente en Tolosa (pasó del 16,24 al 15,3%) pero de modo más contundente en El Rincón, una zona que estuvo marcada por el conflicto que generó la donación de un predio a la Iglesia con la resistencia de los vecinos. Allí la diferencia del 25.42% que había sacado Juntos en septiembre cayó a 17,92%.

Ese recorrido territorial es analizado detalladamente en la "post-elección" y en el caso del oficialismo tiene una repercusión interna inmediata, en la que cada uno de los principales dirigentes que responden al intendente Garro tienen responsabilidades sobre algunos de los territorios. Una de las lecturas que se consolidó es el rol clave que tuvo en el trabajo electoral el núcleo de garristas duros integrado por los autodenominados "paladar negro", secretarios del gabinete y dirigentes de extrema confianza del jefe comunal. 

Garro evalúa por estas horas que tan profundo llegó el mensaje tras las PASO, cuando reclamó a su gabinete y su equipo de gobierno tener más presencia en los barrios para llegar con el mensaje de la gestión. La lectura de ese escenario podría tener incidencia en un esquema de premios y castigos tanto en el rearmado del gabinete, que se supone achicará, como en el reparto de espacios de poder en el Concejo Deliberante después del 10 de diciembre. En ese marco evaluará el aporte que hicieron o dejaron de hacer los dirigentes radicales que lo enfrentaron en la interna y que rol tendrán en el futuro equipo de gobierno, algo de lo cual ya adelanto 0221.com.ar.

Entre ellos se consolidó el trabajo de la Juventud del PRO que lideran Fernando Ponce y la diputada electa Julieta Quintero Chasman. Pueden esgrimir una consolidación en el Casco Urbano, donde superaron el 50% de los votos y un triunfo con retroceso en el barrio El Rincón, el territorio atravesado por el conflicto de tierras que la Municipalidad cedió al Arzobispado platense.

El secretario de Obras Públicas Luis Barbier, en tanto, fue el responsable de sostener el triunfo la populosa Villa Elvira, donde el porcentual del oficialismo creció del 40 al 42%. Se sabe el secretario de Obras Públicas fue una de las primeras incorporaciones con un perfil peronista que hizo Garro y logró la incorporación de alguien de su espacio al bloque de concejales, con su hermana Lucía Barbier.

Otro de los pesos pesados de los "paladar negro" es el secretario de Seguridad Darío Ganduglia, quien centró su trabajo territorial en Los Hornos, otro de los grandes conglomerados urbanos de la zona oeste. En su caso ya en las PASO había logrado estirar las diferencias que el intendente le había sacado a Florencia Saintout en esa zona en octubre de 2019: pasó de 44 a 39% aquel año, a 44 a 32 en septiembre. En las generales del 14 de noviembre logró sumar un punto más y crecer hasta el 45% aunque el Frente de Todos recortó algo de distancia colocándose con el 35% de los votos.

Cerca de ese territorio es considerado el trabajo en San Carlos del concejal electo Juan Manuel Martínez Garmendia. Allí el oficialismo había sacado el 40% en las PASO, pero en las generales trepó al 43%, en tanto que el Frente de Todos cayó un punto, del 36 al 35%, estirando la diferencia en favor de las listas de Garro del 4,38% en septiembre al 7,17 en noviembre.

También es evaludado el trabajo del secretario de Espacios Públicos, José "Pepe" Etchart, el funcionario con origen en la Coalición Cívica que es uno de los más nuevos en el gabinete. Se hizo cargo del trabajo político en la zona de Hernández, donde Juntos logró mejorar sensiblemente lo hecho en las PASO. En aquella oportunidad el oficialismo había obtenido 41% de los votos, a 4,5 puntos de la oposición. Ahora trepó al 43% y sacó una distancia del 8,6%.

En el oficialismo hay preocupación por los resultados en las zonas administradas políticamente por el concejal Nelson Marino, otro cacique garrista. En el caso de Olmos, la única localidad anclada en el corazón del oeste platense en la que el oficialismo logró ganar hubo un desgranamiento de votos que deja al ex secretario de gobierno en una posición incómoda. Aunque Juntos trepo allí del 40 al 43% el peronismo lo hizo del 34 al 40% achicando la diferencia del 6,2% de septiembre al 2,92% de noviembre. El recorte fue aún mayor en el rubro diputados provinciales (43,17 a 41,83).

Si bien Marino puede atribuirse parte del contundente triunfo en Villa Elisa, donde el garrismo estiró la distancia, ese mismo referente de los "paladar negro" administra políticamente los territorios donde el Frente de Todos se siguió imponiendo, como El Peligro, Abasto, Melchor Romero y Etcheverry. El actual concejal tiene como atenuante que en todos los casos logró reducir al menos en parte las diferencias.

El triunfo de la lista de Garro en las elecciones generales de octubre fue elocuente, aunque hay quienes creen que el intendente esperaba más de algunos alfiles. En algún momento se especuló incluso con una elección que a nivel global superara el 50 por ciento y garantizara el ingreso de cuatro diputados provinciales y ocho concejales. Finalmente Juntos quedó en el orden del 46%, dos más que en las PASO, pero perdió un legislador provincial y conservó los siete ediles que arriesgaba.

En los próximos días, cuando se defina el nuevo gabinete y asome el reparto de cargos con poder en el Concejo Deliberante se verá si el intendente tiene en cuenta o no las responsabilidades electorales de cada sector que convive en la vida interna de la fuerza que lidera en la capital bonaerense.

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El resultado electoral en cada localidad del distrito es evaluada por el intendente y podría incidir en los cambios de gabinete y el reparto en el Concejo.
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Premios y castigos: los "coroneles" de Garro pusieron a prueba su poder territorial

El resultado electoral en cada localidad del distrito es evaluada por el intendente y podría incidir en los cambios de gabinete y el reparto en el Concejo.
Premios y castigos: los "coroneles" de Garro pusieron a prueba su poder territorial

Las elecciones generales en la que el intendente Julio Garro ratificó su caudal político en la capital provincial confirmaron lo que se insinuó en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cuando los sectores que reportan directamente al jefe comunal enfrentaron y derrotaron al radicalismo. Como suele ocurrir después de semejante compulsa, el análisis de los resultados barrio por barrio es analizado con lupa y en algunos casos con microscopio para reposicionar a ganadores y perdedores dentro del núcleo duro del oficialismo.

A diferencia de lo ocurrido en las PASO, donde la lectura podía hacerse también hacia el interior de la propia fuerza en el mano a mano con la UCR, en las generales el parámetro con el cual compararse es solamente el del Frente de Todos, las principal oposición local que logró imponerse en algunas localidades puntuales y dejó en una posición más incómoda a algunos dirigentes oficialistas.

Una lectura gruesa de los guarismo marcan una ratificación del poderío de Juntos en el Casco Urbano, las localidades del norte del distrito y el primer cordón periférico, donde en noviembre sostuvo y en algunos casos amplió la diferencia respecto de septiembre. En tanto que en los sectores más alejados de su y el oeste, donde se impuso el Frente de Todos, el trabajo territorial logró achicar distancias pero no lo suficiente como para revertir el resultado. 

Al leer los números globales de un trabajo que hizo el oficialismo barrio por barrio con los números del escrutinio provisorio queda reflejado el sostenimiento de una diferencia de 12 puntos entre los dos sectores mayoritarios con una suba de un punto y medio para cada fuerza: Juntos en el orden del 46% y el Frente de Todos con el 34%.

El mapa de los barrios elaborado por 0221.com.ar a partir de los datos disponibles de ambas elección da cuenta de esa situación. Sumando los circuitos pertenecientes a cada delegación. Las dos listas que compitieron en las PASO de Juntos arrasaron consolidando la diferencia con la oposición en todas las delegaciones del cordón norte: Villa Elisa, City Bell, Gonnet, Villa Castells, Hernández, Ringuelet y Tolosa. Pero también sumaron más votos en el Casco Urbano y las localidades más pobladas del sur y el oeste: San Carlos, Los Hornos, Olmos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira.

El gráfico es elocuente para interpretar que tanto en septiembre como en noviembre el Frente de Todos logró imponerse en el anillo periférico de las zonas oeste y sur, las cuales si bien ocupan una importante superficie son las que menos caudal electoral tienen por sus índices poblacionales: Arturo Seguí, El Peligro, Melchor Romero, Abasto, Etcheverry, Arana, Parque Sicardi e Ignacio Correa. Sin embargo en todas ellas el oficialista Juntos logró recortar en parte la distancia.

En la comparación de la distribución cromática (amarillo para Juntos y azul para el Frente de Todos) se ratifica la conquista de Juntos respecto del antecedente electoral inmediato, las elecciones generales de octubre de 2019, en las que Garro obtuvo la reelección. El dibujo es muy similar salvo por las conquistas del oficialismo en las escuelas de Altos de San Lorenzo y San Carlos, dos territorios con un importante caudal de votos.

AVANCES Y RETROCESOS

Una lectura más fina del barrio por barrio muestra crecimientos de las performance oficialista en San Carlos donde la diferencia de las PASO que fue de 4,38% en el rubro de concejales se amplió a 7,17; Hernández, donde había sacado 4,59% y pasó a dominar por el 8,60% y Los Porteños donde pasó de 8,43% de diferencia con el peronismo en septiembre al 17,22% en noviembre. 

Por el lado del Frente de Todos, la única zona que había ganado y logró ampliar la diferencia en Ignacio Correa y Parque Sicardi de 4,83 a 6,48; 

No hubo ninguna zona que cambiara de color y eso lo demuestran los mapas de ambas citas electorales de 2021 (arriba), pero sí existieron lugares donde se achicaron las diferencia.

El oficialismo lo hizo en Arana, donde había perdido por 6,85% y ahora se acercó a 5,05%; Melchor Romero donde la diferencia en favor del FdT había sido del 9,4% y cayó al 8,71%; Etcheverry, donde pasó del 8,4% al 6,2%; Abasto donde había caído por 12,43% y ahora recortó a 8,58; Arturo Seguí de 9,27% a 5,5% y El Peligro, donde se había registrado la mayor diferencia en favor del peronismo con el 21,01%, pero en noviembre pasó a 17,98%.

El Frente de Todos también logró achicar distancia en algunas zonas dominadas por el garrismo. Es el caso de Los Hornos, donde recortó a 9,92% una diferencia que en las PASO había sido de casi 12 puntos. O de Olmos, donde se registró tal vez el mayor avance opositor, que pasó de perder por 6,2% a quedar a sólo 2,92%.

Lo hizo levemente en Tolosa (pasó del 16,24 al 15,3%) pero de modo más contundente en El Rincón, una zona que estuvo marcada por el conflicto que generó la donación de un predio a la Iglesia con la resistencia de los vecinos. Allí la diferencia del 25.42% que había sacado Juntos en septiembre cayó a 17,92%.

Ese recorrido territorial es analizado detalladamente en la "post-elección" y en el caso del oficialismo tiene una repercusión interna inmediata, en la que cada uno de los principales dirigentes que responden al intendente Garro tienen responsabilidades sobre algunos de los territorios. Una de las lecturas que se consolidó es el rol clave que tuvo en el trabajo electoral el núcleo de garristas duros integrado por los autodenominados "paladar negro", secretarios del gabinete y dirigentes de extrema confianza del jefe comunal. 

Garro evalúa por estas horas que tan profundo llegó el mensaje tras las PASO, cuando reclamó a su gabinete y su equipo de gobierno tener más presencia en los barrios para llegar con el mensaje de la gestión. La lectura de ese escenario podría tener incidencia en un esquema de premios y castigos tanto en el rearmado del gabinete, que se supone achicará, como en el reparto de espacios de poder en el Concejo Deliberante después del 10 de diciembre. En ese marco evaluará el aporte que hicieron o dejaron de hacer los dirigentes radicales que lo enfrentaron en la interna y que rol tendrán en el futuro equipo de gobierno, algo de lo cual ya adelanto 0221.com.ar.

Entre ellos se consolidó el trabajo de la Juventud del PRO que lideran Fernando Ponce y la diputada electa Julieta Quintero Chasman. Pueden esgrimir una consolidación en el Casco Urbano, donde superaron el 50% de los votos y un triunfo con retroceso en el barrio El Rincón, el territorio atravesado por el conflicto de tierras que la Municipalidad cedió al Arzobispado platense.

El secretario de Obras Públicas Luis Barbier, en tanto, fue el responsable de sostener el triunfo la populosa Villa Elvira, donde el porcentual del oficialismo creció del 40 al 42%. Se sabe el secretario de Obras Públicas fue una de las primeras incorporaciones con un perfil peronista que hizo Garro y logró la incorporación de alguien de su espacio al bloque de concejales, con su hermana Lucía Barbier.

Otro de los pesos pesados de los "paladar negro" es el secretario de Seguridad Darío Ganduglia, quien centró su trabajo territorial en Los Hornos, otro de los grandes conglomerados urbanos de la zona oeste. En su caso ya en las PASO había logrado estirar las diferencias que el intendente le había sacado a Florencia Saintout en esa zona en octubre de 2019: pasó de 44 a 39% aquel año, a 44 a 32 en septiembre. En las generales del 14 de noviembre logró sumar un punto más y crecer hasta el 45% aunque el Frente de Todos recortó algo de distancia colocándose con el 35% de los votos.

Cerca de ese territorio es considerado el trabajo en San Carlos del concejal electo Juan Manuel Martínez Garmendia. Allí el oficialismo había sacado el 40% en las PASO, pero en las generales trepó al 43%, en tanto que el Frente de Todos cayó un punto, del 36 al 35%, estirando la diferencia en favor de las listas de Garro del 4,38% en septiembre al 7,17 en noviembre.

También es evaludado el trabajo del secretario de Espacios Públicos, José "Pepe" Etchart, el funcionario con origen en la Coalición Cívica que es uno de los más nuevos en el gabinete. Se hizo cargo del trabajo político en la zona de Hernández, donde Juntos logró mejorar sensiblemente lo hecho en las PASO. En aquella oportunidad el oficialismo había obtenido 41% de los votos, a 4,5 puntos de la oposición. Ahora trepó al 43% y sacó una distancia del 8,6%.

En el oficialismo hay preocupación por los resultados en las zonas administradas políticamente por el concejal Nelson Marino, otro cacique garrista. En el caso de Olmos, la única localidad anclada en el corazón del oeste platense en la que el oficialismo logró ganar hubo un desgranamiento de votos que deja al ex secretario de gobierno en una posición incómoda. Aunque Juntos trepo allí del 40 al 43% el peronismo lo hizo del 34 al 40% achicando la diferencia del 6,2% de septiembre al 2,92% de noviembre. El recorte fue aún mayor en el rubro diputados provinciales (43,17 a 41,83).

Si bien Marino puede atribuirse parte del contundente triunfo en Villa Elisa, donde el garrismo estiró la distancia, ese mismo referente de los "paladar negro" administra políticamente los territorios donde el Frente de Todos se siguió imponiendo, como El Peligro, Abasto, Melchor Romero y Etcheverry. El actual concejal tiene como atenuante que en todos los casos logró reducir al menos en parte las diferencias.

El triunfo de la lista de Garro en las elecciones generales de octubre fue elocuente, aunque hay quienes creen que el intendente esperaba más de algunos alfiles. En algún momento se especuló incluso con una elección que a nivel global superara el 50 por ciento y garantizara el ingreso de cuatro diputados provinciales y ocho concejales. Finalmente Juntos quedó en el orden del 46%, dos más que en las PASO, pero perdió un legislador provincial y conservó los siete ediles que arriesgaba.

En los próximos días, cuando se defina el nuevo gabinete y asome el reparto de cargos con poder en el Concejo Deliberante se verá si el intendente tiene en cuenta o no las responsabilidades electorales de cada sector que convive en la vida interna de la fuerza que lidera en la capital bonaerense.