Familiares y amigos de Alejandro Fernández se movilizaron hasta las puertas de la Fiscalía para pedir "justicia" por el mecánico que fue asesinado el pasado 3 noviembre en su taller de Tolosa. Con banderas y carteles, los manifestantes exigieron avances en la investigación para esclarecer el caso que se cobró la vida de Fernández, quien es reconocido y querido por arriesgar su propia vida para salvar a decenas de vecinos durante la inundación del 2 de abril de 2013.
“Estamos pidiendo justicia urgente por mi hermano. No se merecía esto y todavía no aparecen los responsables”, expresó Gabriela, la hermana de Fernández.
Por su parte, su hermano Maximiliano le dijo a 0221.com.ar que “todavía no tuvimos una respuesta, estamos así desde el día uno. Pasaron 21 días y no se sabe nada”. “Estaba todo el día trabajando en su taller para que no le falte nada a su familia. Estaba re contento porque iba a ser abuelo de vuelta y no se explica cómo lo mataron”, remarcó.
Fernández fue hallado sin vida el pasado 3 de noviembre y aunque las primeras líneas de investigación apuntaron en todas las direcciones posibles, los resultados de la autopsia realizada sobre el cuerpo revelaron que había sido asesinado. Desde entonces la pesquisa no se detuvo, pero hasta el momento no hay sospechosos ni detenidos y sus allegados marcharon para pedir una mayor celeridad para dar con él o los culpables del hecho.
EL CASO
Fernández fue hallado muerto en el interior de su taller, ubicado sobre el Camino General Belgrano entre 525 y 526, en Tolosa. Estaba en la fosa y sobre su cuerpo yacía el bloque de un motor y varias baterías.

Aunque un principio se investigó la posibilidad de un accidente, los resultados preliminares de la autopsia realizada sobre su cuerpo revelaron una realidad muy distinta y confirmaron el cruento crimen: los peritos hallaron un orificio de bala en la cabeza de la víctima y la recuperaron de su cráneo. La investigación dio entonces un fuerte giro y ahora los agentes están a la caza del asesino, analizan grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, interrogan testigos y buscan pistas que los permitan descubrir cómo y por qué un vecino tan querido fue asesinado a sangre fría mientras trabajaba.

Alejandro se convirtió en un reconocido personaje de La Plata, y específicamente de Tolosa, durante la inundación del 2 de abril del 2013, en la que con su bote rescató a decenas personas tras pasar más de 12 horas patrullando las calles del barrio buscando a personas atrapadas en sus casas repletas de agua.