"Cómo hago para estar sentada yo en mi casa. Estaba durmiendo y se aparecen tres personas. Todos mis ahorros, toda mi vida se llevaron. Eran mis ahorros". Así habla Adelina, de 78 años, tras el salvaje asalto del que ella y su esposo Héctor, de 86, fueron víctimas durante la madrugada del domingo electoral, cuando un grupo de violentos ladrones irrumpió en su casa, los redujo, los golpeó y terminó escapando con todo lo que tenían a su paso.
Todo comenzó cerca de las 4 cuando tres delincuentes subieron al techo de la vivienda y finalmente lograron ingresar. Advertida por los ruidos, Adelina se levantó y entonces se topó con uno de los asaltantes que sin mediar palabra le apretó la boca para evitar que gritara, mientras uno de sus cómplices tomaba a su marido por un brazo y lo arrojaba al piso para terminar de controlar la situación.
En medio de un profundo temor, ambos fueron sometidos y quedaron a merced de sus atacantes. "Por favor, es una cosa horrible. El piso lleno de sangre. Cómo hago yo para vivir", sostuvo la mujer todavía con su casa de 2 bis entre 519 y 520 revuelta y tras haber radicado la denuncia en la comisaría correspondiente.
"Los delincuentes entraron por la claraboya. Los tuvieron retenidos varias horas. Revisaron toda la casa y se llevaron todo", relató Domingo, hijo de las víctimas en diálogo con El Día y agregó: "Te imaginás toda la casa con sangre en el piso. Yo limpiando la sangre de mi papá, es una situación desesperante".
"Es una cosa que no podés creer. Los delincuentes hasta se prepararon un jugo antes de irse. Acá en el barrio hace rato que tenemos este tipo de suceso. Es una cosa de todos los días", cerró.