A pesar del dolor, los familiares del mecánico de Tolosa, Alejandro Fernández, asesinado una semana atrás de un balazo en la cabeza cuando se encontraba en la fosa de su taller, sospechan que la ejecución se dio de mano de alguien que lo conocía y piden a cualquier testigo que aporte datos a la causa.
En una movilización en la puerta del local de camino General Belgrano entre 525 y 526, donde Fernández trabajó más de 30 años, los integrantes de su círculo interno aseguraron el martes que el asesino "es alguien cercano, del entorno" y que todo fue producto de un ataque "a traición".
"Lo mataron dentro de la fosa. Alguien que lo conocía y burló esa confianza. Cuando él bajaba, siempre dejaba la puerta del taller cerrada. Era precavido", aseguró su hermana, Filomena Fernández. Sus allegados sostienen que el asesino se llevó dos celulares, algo de dinero y se habría tomado el tiempo de desconectar las cámaras y asegurarse que no quedara registro alguno de sus maniobras.
"No fue cualquiera. Tenemos nuestras sospechas, aunque preferimos que hablen la fiscal o la Policía. Sabemos que están trabajando. Y esperamos que cuanto antes nos avisen que ya lo tienen detenido", agregó la angustiada mujer que el martes le dedicó un sentido mensaje a la víctima, por el que habría sido su cumpleaños.
Con pancartas de la imagen del mecánico y la frase "Justicia para Alejandro", sus familiares advirtieron que no van a parar hasta que la causa se esclarezca y planean una movilización para continuar visibilizando el reclamo y que no caiga en el olvido. "Era un señor con todas las letras. Siempre solidario, dispuesto a tenderte una mano cuando lo necesitabas", sostuvo Filomena en diálogo con El Día.
De acuerdo a las palabras de su hermana, el mecánico había manifestado el deseo de una reunión familiar para fin de año: "Pero ahora lo mataron y estamos todos destrozados. Su sueño no podrá hacerse realidad". La mujer sostiene que "no hubo ningún robo" y pidió ayuda a la comunidad y "a cualquier persona que sepa algo", para aportarlo a la causa. "Prometemos reserva de identidad", apuntó y puso a disposición dos líneas telefónicas para datos que ayuden a esclarecer el móvil del brutal asesinato: 221 675-9943 o 221 540-9111.
"Por favor. Si alguien vio algo, que nos llamen. Necesitamos justicia. Que Alejandro tenga paz", cerraron sus familiares.
EL CASO
Fernández fue hallado muerto en el interior de su taller, ubicado sobre el Camino General Belgrano entre 525 y 526, en Tolosa. Estaba en la fosa y sobre su cuerpo yacía el bloque de un motor y varias baterías.
Aunque un principio se investigó la posibilidad de un accidente, los resultados preliminares de la autopsia realizada sobre su cuerpo revelaron una realidad muy distinta y confirmaron el cruento crimen: los peritos hallaron un orificio de bala en la cabeza de la víctima y la recuperaron de su cráneo. La investigación dio entonces un fuerte giro y ahora los agentes están a la caza del asesino, analizan grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, interrogan testigos y buscan pistas que los permitan descubrir cómo y por qué un vecino tan querido fue asesinado a sangre fría mientras trabajaba.
Voceros del caso también revelaron que del taller desaparecieron dos teléfonos celulares que son intensamente buscados por la Policía y unos 200.000 pesos que el mecánico guardaba para pagarle a un proveedor, pero insisten que el móvil del robo está descartado dado que en uno de los bolsillos de la víctima también hallaron 27.000 pesos intactos.
Alejandro se convirtió en un reconocido personaje de La Plata, y específicamente de Tolosa, durante la inundación del 2 de abril del 2013, en la que con su bote rescató a decenas personas tras pasar más de 12 horas patrullando las calles del barrio buscando a personas atrapadas en sus casas repletas de agua.