Los lunes son, por lo general, el día de la semana que requiere de más energía para arrancarlo con ganas, justo cuando acaba de terminar el descanso del fin de semana y comienza la semana laboral. Pero el tercero de enero parece ser particularmente difícil de sobrellevar o al menos así lo calculó el especialista norteamericano en psicología Cliff Arnall, quien llegó a la conclusión de que esa fecha, a la que bautizó como Blue Monday, es la más deprimente del año.
Arnall llevó a cabo un controvertido cálculo que fue seriamente discutido por otros científicos, pero que ganó popularidad en las redes sociales. Según el especialista existen factores que pueden favorecer este fenómeno, tales como el fin de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, las deudas y hasta el clima.
La fórmula [W = (D-d)] x TQ / M x NA fue creada por el psicólogo, explicando que la "W" es el factor climático; "d" las deudas adquiridas durante las fiestas; "D" el dinero que se cobrará a finales de enero; "T" es el tiempo transcurrido desde la Navidad; "Q" hace referencia al período desde el último intento fallido de dejar un mal hábito, como puede ser dejar de fumar, o comenzar un nuevo desafío; "M" las motivaciones que quedan; y, por último, "NA" es la necesidad de actuar para cambiar la vida.
A pesar del éxito de la fórmula, otros especialistas remarcan que el día no es determinante del estado de ánimo de las personas y que, por el contrario, cada una tiene su ciclo natural, según sus propias viviendas. Entre los síntomas más frecuentes del Blue Monday se destacan la ansiedad, la irritabilidad y la falta de energía, de falta de concentración y de apetito.

Pese a esto, en las redes proliferan propuestas de otros especialistas para hacerle frente al bajón:
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Descansar adecuadamente: la falta de sueño provoca depresión y ansiedad. El período óptimo para adultos oscila entre las siete y ocho horas. Es importante regular los factores externos para garantizar una higiene del sueño, mantener la habitación oscura y correctamente ventilada, que no haya ruidos, ni haga demasiado calor, etcétera.
Alimentarse de manera saludable y consumir chocolate amargo: algunos alimentos favorecen la secreción de serotonina y endorfinas, dos neurotransmisores importantísimos en el estado de ánimo. El chocolate, los arándanos, el salmón, así como las frutas y verduras en general son algunos de ellos.
Realizar actividad física: liberar endorfinas permitirá mantener el cuerpo en forma. Esto influirá positivamente en la percepción de la imagen corporal, más allá de los beneficios físicos en sí mismos.
Explotar creatividad: es una forma de expresión silenciosa.
Rodearse de gente alegre: el buen humor y, hasta la sonrisa, se contagian.
Cambia de escenario: viajar, hacer una escapada. Cambiar de rutinas momentáneamente nos hace más felices.