Tras dos días de protestas de efectivos de la Policía Bonaerense, que fue subiendo de escala y llevó a que muchos patrulleros no salieran a la calle este miércoles, el presidente Alberto Fernández hablará al país sobre el tema, luego de ya haber apoyado al gobierno de Axel Kicillof, luego de asegurar que los problemas se resuelven "frontalmente" y no "escondidos en los patrulleros, tocando sirenas".
Con la presencia de miembros del gabinete, intendentes y legisladores, el Presidente se referirá a la situación policial en la Provincia y recibirá el apoyo de la política, que criticó el accionar de protesta de los uniformados.
Las protestas continuaban hoy en distintos puntos de la provincia, como La Plata, Puente 12, en La Matanza, Lanús, Florencio Varela, Almirante Brown, Chacabuco, Coronel Suárez, Bahía Blanca, Lomás de Zamora, 9 de Julio y Trenque Lauquen.
Incluso, se registró una manifestación de efectivos policiales en la Quinta de Olivos, en Vicente López, con sonido de sirenas de patrulleros y bombos, y banderas argentinas rodeando la residencia presidencial. Los propios policías se negaron a dialogar ante un llamado desde el entorno presidencial.
Más allá de la protesta, en Olivos se vivió un tenso clima cuando una bomba molotov detonó en uno de los paredones de la residencia oficial.
"Reivindicamos mucho las necesidades que vive la provincia de Buenos Aires, que desde que bajaban sus puntos de coparticipación subía la cantidad de habitantes; eso debemos resolverlo", dijo el jefe de Estado al referirse al tema.

Kicillof terminará de definir los detalles de la suba salarial para la policía, que anunciará este jueves. La ministra de Gobierno, Teresa García, en declaraciones formuladas a la radio AM750, aseguró que mañana estará terminado el decreto de la suba salarial y se hará un anuncio público.
Consideró "legítimos" los reclamos, pero advirtió que la fuerza "venía muy castigada de los cuatro años del Gobierno anterior", en una gestión en la que la policía "no tenía móviles ni tecnología, las horas Cores (horas extras, tipificadas como Compensación de Recargo de Servicio) estaban congeladas en $40 y la situación era deplorable".
Funcionarios del Gabinete de Kicillof coincidieron con que el reclamo de aumento salarial es "legítimo" y recordaron que, durante el Gobierno anterior, el salario de esa fuerza tuvo una pérdida del 30%.