viernes 17 de abril de 2026

La relación con Provincia y el rol opositor a Garro: doble dilema del peronismo platense

El gobierno bonaerense busca una interlocución unificada que no aparece por la variedad de sectores. El juego del bloque de concejales y el horizonte 2021.

--:--

El Frente de Todos platense, una coalición de sectores variopinto que lleva casi un año buscando -con éxitos y fracasos parciales- amalgamarse como oposición al intendente Julio Garro, transita una etapa marcada también por una conexión que tiene múltiples puentes con el nivel provincial, del mismo color político. La variedad de interlocutores puede complicar la coordinación con los distintos estamentos del gobierno de Axel Kicillof. La necesidad de un factor que ordene y articule en la “bajada de los temas y las líneas políticas” empieza a manifestarse como carta de intención, pero el mecanismo todavía parece esquivo.

Lee además

Como evolución de la interna de cinco listas de 2019 y de cara a los primeros movimientos hacia unas elecciones de medio término en 2021 en la que buscarán un armado de unidad, conviven hoy varios polos, la mayoría de ellos cerrados desde hace tiempo -más allá de matices- en el acompañamiento al kirchnerismo.

Aún coexisten las dos vertientes que polarizaron aquella interna. La encabezada por La Cámpora y referenciada con la diputada Florencia Saintout y la identificada directamente con el presidente Alberto Fernández, con Victoria Tolosa Paz, la concejal y titular del Consejo Nacional de Politicas Sociales que en las últimas semanas ha sido vocera mediática del gobierno nacional.

A esa mesa se suman el alakismo con el concejal Norberto “Chucho” Gómez; el sector de su compañero de banca Guillermo “Nano” Cara, referenciado en la historia reciente con Tolosa Paz e intentando perfilar una línea directa que lo identifique con el equipo del gobernador; y el massista Frente Renovador, que expone a sus dos concejales (Virginia Rodríguez y Facundo Albini) y varios funcionarios nacionales.

Más relegado parece haber quedado -al menos en la actual coyuntura- el bruerismo, sector que conduce el PJ platense y tiene al diputado Guillermo Escudero como único exponentes institucional, sin aparentes vínculos en Provincia y Nación.

El mapa se completa con los distintos sectores sindicales que adhirieron a las boletas del Frente de Todos, sea con lugares institucionales o sin ellos. El rol más visible es el del presidente del bloque de concejales Cristian Vander.

En un mecanismo de partes tan diversas, los engranajes no suelen ser los más aceitados y muchas veces crujen y generan ruido hacia adentro. Se suman, como ingredientes que agregan complejidad, las cuitas no saldadas de la última interna que tuvo como resultado la derrota con el intendente, después de unas PASO que habían dejado a un Frente de Todos bien posicionado. Las intenciones de cada grupo siguen siendo las mismas y eso se resolverá con el armado de listas que logren el año que viene.

Esa es otra historia y ya se empezaron a escribir las primera páginas. Como resumen, existe en boca de todos los actores una intención -por ahora es sólo eso- de saldar las diferencias para enterrar en el pasado lo ocurrido en la interna, superar la fragmentación y generar espacios que tiendan a la unidad para volver a pensar en un triunfo en la próxima cita electoral.

SINTONÍA DESAFINADA

Lograr eso último será clave para afinar la sintonía con el gobierno provincial en todo lo que tiene que ver con el abordaje de políticas para la ciudad que puedan ser capitalizadas por el peronismo local. La tarea no es sencilla desde el rol de oposición municipal y requiere una muñeca atenta que evite que el rédito sea monopolizado en calle 12. No siempre es posible lograrlo con tantos interlocutores en danza y en ese marco se entiende el interés del gobierno provincial de encontrar un receptor únificado.

Algunos temas puntuales que necesariamente vinculan a la Provincia con la Municipalidad explican en alguna medida la situación.

La disputa por la República de los Niños es un botón de muestra aunque tiene sus particularidades. Un senador propio de distrito ajeno presentó un proyecto para que el parque pase a la órbita provincial. Fue fuego amigo para el peronismo platense, que tuvo que alinearse en un rechazo cuya iniciativa fue del oficialismo local con Garro a la cabeza.

Los matices estuvieron en la respuesta pública más allá de que hacia adentro el malestar fue unánime. La postal resultante muestra indicios de los posicionamiento: La Cámpora y el Frente Renovador reaccionaron casi en tándem exponiendo en la redes la crítica a la iniciativa de traspaso y reivindicando el ADN platense del predio ubicado en Gonnet y creado por el primer peronismo como proyecto social.

Primero el concejal camporista Ariel Archanco, después el massista director ejecutivo de la CNRT José Arteaga y finalmente Saintout, de fuerte ligazón con la agrupación “ultrakirchnerista”, fueron los que hicieron visible el rechazo. Casualidad o causalidad, la reacción puede ser interpretada en clave “acuerdo macro” que parecen tener sus líderes nacionales, el jefe del bloque de diputados Máximo Kirchner y el presidente de la Cámara Sergio Massa.

 

 

Hubo silencio de radio en el resto de los sectores y esa conducta se trasladó al bloque de concejales como un criterio ordenador que pudo haber estado acordado con la gobernación y sus fichas en la Legislatura. Se optó -ahora sí unánimemente- por no acompañar los proyectos que se presentaron en el Concejo Deliberante para cuestionar la idea de traspaso. No obstante todos los sectores se expresaron en la sesión para ratificar la pertenencia de la República de los Niños a La Plata. La salida discursiva dentro y fuera del recinto fue atribuir al autor de la iniciativa, el senador Gustavo Traverso, toda la responsabilidad, descartando un problema de coordinación. La reacción traccionó finalmente para que el proyecto fue retirado.

Ese affaire es un botón de muestra, como lo puede ser una pelea similar pero con una reacción bien distinta por el Teatro del Lago. Es Garro quien en este caso reclama una soberanía que históricamente detenta la Provincia. Kicillof rompió ahora un convenio de cesión que el intendente había firmado con María Eugenia Vidal y el jefe comunal desempolvó leyes anteriores que le darían la propiedad a La Plata.

Esta vez, hombres y mujeres del Frente de Todos se muestran alineados en la misma pelea que el área de cultura bonaerense, donde aparece gestionando la ex concejal Lorena Riesgo, otra platense que postergó aspiraciones en 2019. Sostienen todos que la sala al aire libre, abandonada desde hace casi una década, debe ser recuperada y administrada por la Provincia. El ruido parece ahora una cuestión legal que hasta puede tener derivaciones judiciales, pero con las trincheras bien definidas. La pelea crecerá en la medida que el intendente avance con los trabajos en el lugar y el gobierno provincial defina -como se supone que hará- su propia inversión para la recuperación.

Otros temas que pasan por la provincia y tienen impacto local se pueden sumar a esa agenda con la que los representantes locales deben lidiar y no siempre con una única mirada. Sólo algunos: las tomas de tierras y los proyectos de urbanización; la inseguridad y lo cuestionamientos al ministro del área Sergio Berni, las deficiencias en la conectividad de los alumnos de las escuelas platenses, las autorizaciones para la apertura de actividades en las distintas fases del aislamiento por la pandemia de coronavirus y los desafíos del alcalde platense a lo que dispone el gobernador.

Con tantos protagonistas en juego no hay una mirada única de cómo se podrían encaminar las cosas. En la gobernación el vínculo natural lo ejercen el jefe de Gabinete Carlos Bianco y la ministra de Gobierno Teresa García. Pero en un paisaje tan diverso a nivel local suelen no ser los únicos buscados.

El ideal de canal único de comunicación que pretende la Provincia no parece cercano. Por todo lo expuesto no hay un único nombre fuerte que aglutine como podría considerarse que ocurre -por ejemplo- en Mar del Plata, un distrito con una dimensión electoral y una escena política semejantes a las de La Plata. Alguno de los consultados para esta nota mencionó el rol de Fernanda Raverta en la ciudad balnearia como un paradigma inverso al platense. En general -afirman- se respeta la palabra de la titular del ANSES.

Una mesa en la que todos y todas tengan representación podría ser la opción. En algunos temas puntuales, como el del conflicto policial, ya ha funcionado. También ha habido encuentros semanales de todos los sectores y con distintos temas de agenda vía plataformas virtuales.

Pero lo más parecido a una coordinación la ejecutan los ministros bonaerenses cuando aparecen temas que competen a su área. Crecen entonces los roles que puedan asumir aquellos que tiene un estrecha vinculación con La Plata y manejan carteras sensibles en el territorio, como pueden ser el de Justicia Julio Alak o el de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque.

Parece difícil que ninguno de los sectores resigne fácilmente sus relaciones políticas en Provincia o deje de lado los canales de información. En momentos en que los primeros ruidos preelectorales empiezan a hacerse sentir, ambos elementos cotizan en bolsa. Dependerá de la habilidad y tolerancia de los protagonistas que la diversidad no termine afectando la gestión y como consecuencia atentando contra las chances del Frente de Todos en la renovación legislativa del año que viene.

 

 

 

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar