miércoles 10 de diciembre de 2025

Padres y socios se movilizan para salvar al Club Universal en medio de la pandemia

Tiene un déficit mensual que les deja un resto para seguir por sólo dos meses más. Convocan a los socios y organizan un bingo solidario para el domingo.

--:--

El Club Universal, una de las instituciones de mayor trayectoria e historia en la actividad deportiva y social de La Plata, atraviesa horas de angustia económica que obligaron a sus socios más comprometidos, su comisión directiva y las familias de sus deportistas a encarar acciones de salvataje, porque los recursos con los que cuentan alcanzan para dos meses.

Lee además

La situación empezó a ser planteada en reuniones virtuales para visibilizar la situación, siguieron con una nota remitida a la Municipalidad para pedir ayuda y seguirán el próximo domingo a las 18, con la realización de un "bingo virtual", para la cual convocan a todos los socios para comprar los cartones a través de Mercado Pago.

"Somos muchos socios y en esta situación nos dirigimos a ellos", dice a 0221.com.ar Leonel Lafalce, uno de los integrantes de la comisión directiva del club de la avenida 25 entre 57 y 58, quien también convocó a aquellos que pudieron haberse alejado por distintos motivos: "Los necesitamos más que nunca, porque a este ritmo y sabiendo que la pandemia puede prolongarse, se nos va a hacer imposible", dice y explica que la institución tiene resto para llegar a fin de años a duras penas.

Marcelo, el papá de uno de los jugadores de básquet, se planta como uno de los voceros de la movida. "No podemos permitir que el club cierre y por eso nos pusimos en campaña para salvarlo", dice. La situación empezó a llegar a oídos de las familias vinculadas con el club a través de distintos encuentros virtuales realizados por las distintas disciplinas.

Allí se indicó que la entidad de 78 años de vida en la ciudad está recaudando por cuotas de socios entre el 30 y el 40% de lo que recaudaba a lo que se suma la caída por las actividades que dejaron de hacerse. Eso lo coloca con un déficit del orden de los 150 mil pesos mensuales.

"Esta situación está golpeando a todos los clubes de barrio, y nosotros no somos la excepción", dice la nota que el club le envió al intendente Julio Garro, en la que se describe que allí se practican nueve actividades que aglutinan a alrededor de 600 deportistas, la mayoría de ellos federados en las diferentes asociaciones.

En la nota a Garro, los directivos describen una situación que se fue deteriorando a lo largo de la pandemia. El club pasó así de una situación financiera holgada a la extrema preocupación por una posibilidad real de limitar las actividades futuras.

Los aportes sociales normalmente alcanzan para cubrir, en su totalidad, las obligaciones asumidas con los empleados, con el Estado y con los proveedores, y para cubrir todas las actividades. "La situación económica de la institución, hasta marzo, era envidiable y saludable; sin deudas, al día con todos los empleados y proveedores, y hasta con un fondo para llevar adelante algunas obras de infraestructura planificadas", explican.

Pero eso ha cambiado drásticamente. "La caída en los aportes sociales nos llevó a hacer uso de nuestros ahorros destinados a obras de infraestructura necesaria para que el club cuente con un sistema de incendio acorde a la envergadura de las instalaciones", citan como ejemplo.

Destacan que el Estado, a través de los ATP, ayudó a pagar los sueldos de los cinco empleados que tiene la institución durante tres de los cinco meses que lleva cerrado el club. Pero luego el aporte tomó la forma de un crédito, convirtiéndose en un pasivo más que la institución tiene que afrontar. "Los fondos que teníamos destinados a infraestructura y que ahora reasignamos al pago de sueldos y aportes patronales, impuestos y servicios, ya no son suficientes y, de seguir por este camino, en dos meses, a lo sumo, no nos quedarán más recursos" cierran.

"Todo esto nos lleva a la triste situación en la que estamos actualmente, en la que deberemos suspender los pagos de nuestras obligaciones –sueldos, aportes, tasas, impuestos–, y atenernos a las consecuencias de posibles demandas laborales o apremios", agregan. 

"Nuestra masa societaria es de más de mil socios activos, lo que nos permite darle a toda la comunidad el soporte para cubrir sus necesidades deportivas y culturales y contener socialmente a los jóvenes y adolescentes, trabajo indispensable y prioritario de todos los clubes de la ciudad", indican. Y mencionan a la Biblioteca Popular Florentino Ameghino que está abierta a la comunidad sin importar si se es socio o no.

A eso suman la descripción de un emprendimiento solidario durante la emergencia sanitaria: "Estamos organizando, gracias a la participación de un grupo de socios y donaciones, viandas semanales que se reparten entre los vecinos que las necesitan, a comedores y copas de leche, y a conciudadanos que se encuentran en situación de calle; a los que también, se les suma ropa de abrigo".

 

 

Dejá tu comentario

Las más leídas

Te puede interesar