A pocos meses del inicio de la temporada de verano, las provincias ajustan los protocolos para recibir turistas en medio de la pandemia de coronavirus. Todo se desarrollará bajo estrictos cuidados y requisitos para poder entrar a las distintas ciudades.
La reactivación del sector es fundamental para sobrellevar la crisis prácticamente terminal para muchos actores de la industria. El cierre de fronteras, la clausura de los aeropuertos, las restricciones impuestas a los hoteles y restaurantes para operar, junto a sociedades prácticamente encerradas, ponen en jaque a la industria de la hospitalidad.
Como había detallado 0221.com.ar, en la Costa buscan extender la temporada de noviembre a abril. Además, los distritos de esa zona iniciaron conversaciones con el ministro de salud bonaerense, Daniel Gollán, para incrementar la cantidad de camas, la llegada de alguno de los 12 hospitales móviles emplazados en el Conurbano y la puesta en marcha de hospitales de campaña en manos de las fuerzas armadas.
En el caso de las provincias que suelen concentrar una mayor demanda, como Córdoba, Río Negro, Entre Ríos, Salta, fuentes señalaron a Infobae que todo dependerá el estado de situación para saber si abren sus fronteras o no.
“Nosotros trabajamos para la vuelta de los vuelos y los micros de mediana y larga distancia, pero dependen de los gobernadores si abren los aeropuertos y las fronteras y qué requisitos le piden a los visitantes”, explicaron por su parte desde el Ministerio de Transporte de la Nación.

En cuanto a los vuelos de cabotaje, en octubre se realizaría la primera prueba piloto con destino a Bariloche. No obstante, hay 10 provincias que ya le avisaron al Gobierno Nacional que no están en condiciones de recibir vuelos por el crecimiento de contagios de COVID-19, mientras que otras solo dejarían ingresar turistas de otras jurisdicciones que se movilicen únicamente en auto propio.
En tanto, en el partido de La Costa es casi un hecho que quien esté de vacaciones y alquilando una vivienda registre COVID-19 y no necesite internación “deberá volver en su auto a su lugar de origen a hacer la cuarentena”.
En la misma línea, los balnearios bonaerenses y otros de los principales destinos turísticos del país están terminando de definir la posibilidad de pedir un certificado de hisopado o PCR con 72 horas de anticipación para el acceso a las ciudades. Como hay temor a que empiecen a circular certificados de dudosa procedencia, las autoridades analizan usar un sistema blockchain, como el que regula a las criptomonedas, para “encriptar” los certificados médicos. Sin embargo, dejaron en claro que “es algo que tiene que decidir y definir la Nación”.

Otra de las posibilidades que se barajan en las ciudades costeras es que se establezca un cupo de cantidad de personas que puedan permanecer en cada balneario el mismo tiempo. En ese marco, Mar del Plata presentó este viernes su protocolo para ir a la playa. Entre las medidas se cuentan un límite de ocupantes para carpas y sombrillas además de uso obligatorio de barbijo y ojotas.
En otros distritos, como es el caso de Chubut, además de exigir el testeo, también pedirán una declaración jurada. La misma medida se está evaluando en Córdoba y Mendoza.

Además, los hoteles ya tienen establecido que no podrán ocupar más del 50% de las plazas y los desayunos serán acotados en el mejor de los casos. Para turistas será obligatorio el uso de barbijo o tapaboca en los lugares comunes; las fuerzas de seguridad comunales controlarán que no haya aglomeraciones por lo que ya casi están descartados los eventos como la fiesta de la Vendimia o Cosquín.