Un impresionante accidente ocurrió en Ruta 36 y 511 en la noche del último domingo y milagrosamente no hubo que lamentar víctimas fatales. Érica tiene 29 años y gracias a su grito de alerta pudo salvar su vida y la de sus compañeros en un increíble siniestro ocurrido en las afueras de La Plata.
Según relató a 0221.com.ar, hace 8 años que es inspectora en la ciudad bajo la órbita de la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano y está trabajando en las calles desde el inicio de la pandemia, pero nunca había vivido algo como esto. Todo comenzó cuando se dirigieron a relevar a otros agentes municipales que estaban realizando tareas en el lugar, donde había habido un choque previo.
Como indica el protocolo, Érica y sus colegas colocaron el móvil con las balizas prendidas, los conos con la distancia adecuada y hasta se pusieron la vestimenta acorde al operativo y a la oscuridad de la noche, tomaron bastones luminosos y linternas y comenzaron a dirigir el tránsito para evitar un nuevo accidente. Junto con sus compañeros, cortaron la ruta y fueron dejando pasar a los autos, primero los de una mano y después los que venían en el sentido contrario.
En un momento dado, sin embargo, todo cambió. La inspectora vio un auto que se acercaba a gran velocidad y le hizo señas para que frenara, pero tenían decidido no hacerle caso: "Me di cuenta que no iban a frenar y cuando estaban a menos de 100 metros, les grité a todos 'corransé, corransé'". En un abrir y cerrar de ojos su desesperado grito alertó a todos y ella se lanzó hacia a la banquina. En ese instante escuchó el ensordecedor ruido del tremendo impacto contra el móvil en el que ellos mismos habían llegado.

El vehículo de la Comuna fue arrastrado varios metros, pero afortunadamente estaba vacío y sirvió de resguardo para otros efectivos que también estaban en el lugar.
A pesar de no haber sufrido heridas físicas, Érica entró en shock, debió ser medicada y se despertó tiempo después en una comisaría. A un día del impactante episodio, la inspectora platense no puede contener la voz al relatar el hecho, ni mirar los mensajes de sus compañeros porque sucumbe ante el llanto.

De esta forma, lo que pudo ser una verdadera tragedia se transformó en una desgracia con suerte y los agentes que enfrentan día a día la pandemia y se encargan de que se respeten las medidas para detener al coronavirus en La Plata pudieron haber tenido un terrible final de no ser por el aviso alerta de la joven.
En la Comina, en tanto, advirtieron que ya se inició una causa penal y contravencional en curso contra los ocupantes del vehículo y que las víctimas fueron atendidas por la ART y personal del Municipio. En tanto, la propia secretaria de Convivencia y Control Ciudadano, Virginia Pérez Cattaneo, pidió la máxima pena para los ocupantes del auto involucrado, quienes se movilizaban alcoholizados y cometieron un acto de total imprudencia.