El último reporte del Ministerio de la Nación reflejó que Argentina está de ser uno de los diez países con más contagios de coronavirus. En las últimas 24 horas, las autoridades sanitarias registraron 7.187 nuevos casos positivos y 104 muertes. Desde que la pandemia comenzó a propagarse en el país, se detectaron 408.426 infectados y 8.457 las víctimas fatales.
Según el recuento de casos de COVID-19 que realiza la Unidad Johns Hopkins, Estados Unidos, informó un acumulado de 25.127.297 de contagios de coronavirus a nivel global. Estados Unidos lidera el listado de países más afectados con 5.994.624 de casos; le siguen Brasil con 3.862.311 e India con 3.542.733. Argentina se encuentra en el puesto número 11, a menos de dos mil casos de superar a Chile, país del que hasta hace un mes lo separaban más de 100 mil contagios. Hoy la diferencia entre ambos es de apenas 1.548 casos.
En ese sentido, el investigador del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE), Alberto Kornblihtt, explicó en una columna para El Cohete a la Luna: “El 18 de agosto, 3 días antes del 21, sobrepasamos los 6.000 muertos. Y si no se toman medidas más estrictas y la duplicación de muertes acumuladas empieza a ocurrir cada 21 días, el 13 de septiembre habrá 12.000 muertos acumulados; el 5 de octubre, 24.000; el 27 de octubre, 48.000, el 18 de noviembre, 96.000; el 10 de diciembre, 182.000, y para Navidad unos 364.000 muertos acumulados, número mayor que el de muertos anuales de la Argentina en ausencia de pandemia (330.000 aproximadamente)”.
Además, el especialista expresó que no está analizando números de infectados, positivos, recuperados o asintomáticos, ni camas de unidades de terapia intensiva o de personal de salud especializado en ésta: “Estoy contando muertos, y este análisis de la progresión de su número podría haberlo hecho en el siglo XIX, cuando no había ensayos de PCR ni serológicos. Tanto entonces como ahora, era y es difícil ocultar a los muertos y sus números hablan por sí mismos”. Y agregó: “Tanto entonces como ahora, en ausencia de una vacuna o de un fármaco específico contra este y otros virus, el distanciamiento y el aislamiento eran y son las herramientas más poderosas y efectivas para frenar la infección y las muertes”.
Por su parte, el físico Jorge Aliaga le dijo a Infobae que la única manera de frenar la cifra de contagios y fallecidos es apostando a una menor circulación de la población. “Si seguimos así hay dos escenarios: que la mayoría se haya contagiado o que el virus para solo, pero en ambos seguimos teniendo una enorme cantidad de fallecidos”, sostuvo.
Según detalló, la tasa de mortalidad en el país es de 2,1% de los casos confirmados, es decir, 184 personas cada millón de habitantes. “Es importante no naturalizar las cifras porque siguen subiendo los fallecidos”, manifestó Aliaga.
Sin dudas que la situación es preocupante y los especialistas están atentos a cómo avanza la curva de contagios mientras se espera la vacuna. “Hasta ese entonces tenemos que llegar evitando la mayor cantidad de muertes por COVID-19 posibles. ¿Cómo? Con ciclos de apertura y cierre intermitentes, pero cierre en serio, no ficticio. Por supuesto la no saturación de las camas de terapia intensiva y de su personal son importantes, pero no basta. Es condición necesaria más no suficiente. Si hubiera un exceso de camas y personal, los muertos se seguirían acumulando porque son los que no salen vivos de terapia. Debemos frenar la infección. Ojalá se frenara sola sin haber llegado a una inmunidad de rebaño difícil de concebir con menos del 20% de infectados, pero no lo estamos viendo ni viviendo. Hoy tenemos más infectados acumulados que los que tuvo Italia”, enfatizó en la columna Kornblihtt.