La jefa del servicio de Terapia Intensiva del Policlínico San Martín de La Plata, Elisa Estensoro, emitió un profundo pedido a la población de cuidado y solidaridad en el marco de la pandemia de coronavirus. Fue durante el anuncio de la continuidad de la cuarentena en el territorio bonaerense que encabezó el gobernador Axel Kicillof y del cual participó el intendente Julio Garro.
El rol de la profesional en el encuentro fue el de llevar la experiencia en el trabajo en el hospital. Fue en ese marco que dio que en las últimas semanas la capacidad está ocupada por encima del 90 por ciento y que la mitad es por COVID-19 y en caso de que aumente terminará provocando un colapso.
"Si siguen aumentando los casos, es muy probable que lleguemos al 100% de ocupación de camas", fueron las palabras de la profesionales, quien describió con ejemplos concretos el cansancio físico y anímico que atraviesa el personal que trabaja en las terapias intensivas.
En ese marco remarcó que ya no alcanza con aumentar la capacidad en cuanto a equipamiento o comprando más camas o respiradores, porque lo que empieza a agotarse es el personal de salud, “que no se puede comprar ni vender”.
“Los intensivistas estamos trabajando al máximo y nuestra especialidad es muy poco atractiva por distintas causas: porque se efectúa en guardias y es problemático, porque de requiere un gran esfuerzo físico y psicológico muy grande y porque estamos en contacto permanente con el sufrimiento de los pacientes y las familias, algo que va impactando en nuestro psiquismo. Todo en en el marco de los bajos sueldos”, detalló ante la mirada de Kicillof.
Uno de los párrafos más duros de la médica fue cuando describió el trabajo concreto de los intensivistas en el marco de la pandemia de coronavirus. “Son pacientes complejos y requieren muchísima atención, se complican y no responden a los tratamientos”, dijo y describió la situación que da cuando es necesario “ventilar” a los enfermos: “Se hace boca abajo, pero para hacerlo se requieren al menos cuatro personas con su respectivo equipo de protección, y ni hablar si estamos ante un paciente que pesa más de cien o 140 kilos, porque la obesidad es uno de los factores de riesgo para contagiarse”.
“Estamos exhaustos, cansado pero también enojados, porque nos contagiamos, contagiamos a nuestra familias y algunos mueren. Esta situación coexiste con una sociedad que entendiblemente intenta volver a la normalidad. Entonces miramos esto con temor y nosotros no tenemos reemplazo”, dijo la profesional y apeló a la sociedad: "Nosotros seguiremos trabajando hasta el final pero apelamos a la conciencia y la solidaridad de la sociedad porque apelamos a que se respeten todas las normas sobre las cuales se ha hablado tanto", dijo y cuestionó cuestionó “la propaganda incesante que hubo contra el aislamiento”.
“Pensemos que estamos en un momento muy criticó”, remarcó Estensoro y describió como “amesetamiento inaceptablemente alto” de casos al que se da en el AMBA y “seguimos así va a llevar al colapso del sistema de salud”.
La profesional cerró con un posicionamiento contundente respecto de las aperturas que reclaman distintos sectores: “Entretenernos, reunirnos con amigos, correr, hacer deportes, a quién no le gusta -dijo- pero la verdad que en este momento hay valores que son más importantes, y esos valores son la salud y la vida. Ese es el mensaje que a través mío los intensivistas les enviamos”.