El recuerdo de la elefanta Pelusa en fotos, a dos años de su muerte | 0221
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El recuerdo de la elefanta Pelusa en fotos, a dos años de su muerte

En 2018 fallecía el histórico animal en el zoo de La Plata, tras estar encerrado medio siglo. La historia del fotógrafo que lo retrató en sus últimos momentos.

Hace exactamente dos años moría la elefanta Pelusa tras una lenta agonía que marcó un antes y un después en las políticas del Gobierno con respecto a los zoológicos y el estado en el que viven los animales en cautiverio. Hubo un fotógrafo que la acompañó en sus últimos momentos de vida y la retrató para la eternidad.

Marcos Gómez, fotógrafo de AG La Plata y 0221.com.ar pasó los últimos 2 años a su lado y vivió de cerca todo el impresionante trabajo de los cuidadores y veterinarios que intentaron salvar al paquidermo para trasladarlo a un santuario de Brasil, cosa que no pudo ser. Todo su trabajo fue una serie de imágenes que terminó siendo seleccionada y premiada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina -ARGRA- para formar parte de la muestra anual y recorrer el país.

Cuando la elefanta estaba siendo preparada para el traslado, un gran grupo de cuidadores, veterinarios y especialistas estuvo a su lado intentando que aquel viaje a Brasil fuese posible. Gómez fue testigo directo de todo ese proceso. Ahí cerca, de día y de noche. Tuvo que pedir un permiso especial a la Municipalidad porque ni siquiera el equipo de foto y video del zoo estuvo ahí.

El creador de la agencia fotográfica AGLP pasó varios días a la semana yendo a retratar a la elefanta que por ese entonces era el centro del debate en todos los medios de comunicación de la ciudad. Su estado era una incógnita y el planteo sobre su futuro y el del zoo ocupaba encendidos debates incluso en el Concejo Deliberante.

"Cuando el zoo le arma y agranda el recinto, ella salía a pasear por las noches. Ahí los cuidadores me llamaban para que yo pudiera retratarla en la oscuridad. Esos momentos fueron muy emocionantes porque ella logró caminar en un piso mucho más blando. Lo hacía de noche porque era cuando nadie la veía", recordó el fotógrafo.

"Para los cuidadores fue algo tremendo, después del laburo impresionante que hicieron. No tengo palabras para describirlo. Le ponían horas y dedicación, todo el tiempo. Eso es algo muy destacable", valoró. "Los únicos amigos y familia que Pelusa tenía eran los cuidadores, ellos la acompañaron siempre", repitió quien muchas veces tenía que salir corriendo de su casa o del lugar en el que se encontraba para retratar momentos puntuales en el último tramo de la vida de la elefanta. Es que a Gómez le sonaba el celular de golpe, a veces a medianoche, y tocaba las puertas del zoo con su cámara.

La historia cuenta que tras más de dos días de agonía y a pesar de los esfuerzos, los veterinarios y cuidadores de Pelusa decidieron darle comienzo aquel 4 de junio de 2018 al proceso para que la elefanta finalmente muera. La Justicia avaló aquel procedimiento al ver que ya no había más nada que hacer. Así, el animal debió ser sedado por los especialistas para evitar un mayor sufrimiento, en el marco de un cuadro irreversible.

“Este es el resultado de casi 50 años en este espacio que es completamente insuficiente ya que no permitió la estimulación física, psicológica ni emocional”, había afirmado el director del santuario al que iba a ser trasladada Pelusa, un espacio de más de 2.800 hectáreas en el Mato Grosso de Brasil.

"Yo fui el día en que todos despidieron a Pelusa y le pusieron un gazebo. El día en que la iban a enterrar me avisaron. Una pala mecánica estaba haciendo el pozo y me dijeron que ese momento tenía que estar retratado. Así me convocaron a despedirla. Era de noche, hacía mucho frío y ahí en ese momento fue cuando les pedí a todos los cuidadores que prendan sus teléfonos y alumbren para hacer unas fotos de esa despedida. A ellos les di las fotos para que las tuvieran y yo mientras tanto las mantuve inéditas para no mostrar ese espacio íntimo, tras una especie de acuerdo con ellos", le había dicho Gomez a este portal, previo a mostrar las imágenes con el objetivo de ayudar a que la situación a futuro cambie con los animales y el encierro.

"Esto tiene que ser algo más sencillo, tienen que ser trasladados, no puede ser que estas muertes sean naturales, estos animales no deben morirse así. Mi deseo es que todo esto que pasó con Pelusa sirva para modificar esto y que mi trabajo ayude a reflejar toda esta situación. Por eso tomé la decisión de mostrar y presentar este trabajo a nivel nacional", concluía en aquel momento el fotógrafo. Hoy, a dos años de la partida de Pelusa, el recuerdo sigue vivo en La Plata.

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El recuerdo de la elefanta Pelusa en fotos, a dos años de su muerte

En 2018 fallecía el histórico animal en el zoo de La Plata, tras estar encerrado medio siglo. La historia del fotógrafo que lo retrató en sus últimos momentos.

04 de junio de 2020

Hace exactamente dos años moría la elefanta Pelusa tras una lenta agonía que marcó un antes y un después en las políticas del Gobierno con respecto a los zoológicos y el estado en el que viven los animales en cautiverio. Hubo un fotógrafo que la acompañó en sus últimos momentos de vida y la retrató para la eternidad.

Marcos Gómez, fotógrafo de AG La Plata y 0221.com.ar pasó los últimos 2 años a su lado y vivió de cerca todo el impresionante trabajo de los cuidadores y veterinarios que intentaron salvar al paquidermo para trasladarlo a un santuario de Brasil, cosa que no pudo ser. Todo su trabajo fue una serie de imágenes que terminó siendo seleccionada y premiada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina -ARGRA- para formar parte de la muestra anual y recorrer el país.

Cuando la elefanta estaba siendo preparada para el traslado, un gran grupo de cuidadores, veterinarios y especialistas estuvo a su lado intentando que aquel viaje a Brasil fuese posible. Gómez fue testigo directo de todo ese proceso. Ahí cerca, de día y de noche. Tuvo que pedir un permiso especial a la Municipalidad porque ni siquiera el equipo de foto y video del zoo estuvo ahí.

El creador de la agencia fotográfica AGLP pasó varios días a la semana yendo a retratar a la elefanta que por ese entonces era el centro del debate en todos los medios de comunicación de la ciudad. Su estado era una incógnita y el planteo sobre su futuro y el del zoo ocupaba encendidos debates incluso en el Concejo Deliberante.

"Cuando el zoo le arma y agranda el recinto, ella salía a pasear por las noches. Ahí los cuidadores me llamaban para que yo pudiera retratarla en la oscuridad. Esos momentos fueron muy emocionantes porque ella logró caminar en un piso mucho más blando. Lo hacía de noche porque era cuando nadie la veía", recordó el fotógrafo.

"Para los cuidadores fue algo tremendo, después del laburo impresionante que hicieron. No tengo palabras para describirlo. Le ponían horas y dedicación, todo el tiempo. Eso es algo muy destacable", valoró. "Los únicos amigos y familia que Pelusa tenía eran los cuidadores, ellos la acompañaron siempre", repitió quien muchas veces tenía que salir corriendo de su casa o del lugar en el que se encontraba para retratar momentos puntuales en el último tramo de la vida de la elefanta. Es que a Gómez le sonaba el celular de golpe, a veces a medianoche, y tocaba las puertas del zoo con su cámara.

La historia cuenta que tras más de dos días de agonía y a pesar de los esfuerzos, los veterinarios y cuidadores de Pelusa decidieron darle comienzo aquel 4 de junio de 2018 al proceso para que la elefanta finalmente muera. La Justicia avaló aquel procedimiento al ver que ya no había más nada que hacer. Así, el animal debió ser sedado por los especialistas para evitar un mayor sufrimiento, en el marco de un cuadro irreversible.

“Este es el resultado de casi 50 años en este espacio que es completamente insuficiente ya que no permitió la estimulación física, psicológica ni emocional”, había afirmado el director del santuario al que iba a ser trasladada Pelusa, un espacio de más de 2.800 hectáreas en el Mato Grosso de Brasil.

"Yo fui el día en que todos despidieron a Pelusa y le pusieron un gazebo. El día en que la iban a enterrar me avisaron. Una pala mecánica estaba haciendo el pozo y me dijeron que ese momento tenía que estar retratado. Así me convocaron a despedirla. Era de noche, hacía mucho frío y ahí en ese momento fue cuando les pedí a todos los cuidadores que prendan sus teléfonos y alumbren para hacer unas fotos de esa despedida. A ellos les di las fotos para que las tuvieran y yo mientras tanto las mantuve inéditas para no mostrar ese espacio íntimo, tras una especie de acuerdo con ellos", le había dicho Gomez a este portal, previo a mostrar las imágenes con el objetivo de ayudar a que la situación a futuro cambie con los animales y el encierro.

"Esto tiene que ser algo más sencillo, tienen que ser trasladados, no puede ser que estas muertes sean naturales, estos animales no deben morirse así. Mi deseo es que todo esto que pasó con Pelusa sirva para modificar esto y que mi trabajo ayude a reflejar toda esta situación. Por eso tomé la decisión de mostrar y presentar este trabajo a nivel nacional", concluía en aquel momento el fotógrafo. Hoy, a dos años de la partida de Pelusa, el recuerdo sigue vivo en La Plata.

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En 2018 fallecía el histórico animal en el zoo de La Plata, tras estar encerrado medio siglo. La historia del fotógrafo que lo retrató en sus últimos momentos.