A pesar de los cien días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, el presidente Alberto Fernández tomó la decisión de dar un "martillazo" a la curva de contagio de coronavirus para que el sistema sanitario resista.
A pesar de los cien días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, el presidente Alberto Fernández tomó la decisión de dar un "martillazo" a la curva de contagio de coronavirus para que el sistema sanitario resista.
Este viernes por la tarde, el Presidente comandó una conferencia junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, donde brindó detalles de esta nueva etapa de la cuarentena que apuntará a mayores restricciones.

Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado confirmaron que se presentarán en Comodoro Rivadavia, pese a la noticia de la muerte del Indio Solari.
La familia del Indio Solari mantiene gestiones con la dirigencia de Racing para concretar un homenaje masivo durante el fin de semana.
El médico infectólogo Tomás Orduna, que forma parte del equipo que asesora al Gobierno, explicó en FM La Patriada por qué la nueva fase del aislamiento se llama de esa manera: "El ingeniero Tomás Pueyo dice que se aplica el 'martillazo' cuando empieza a haber muchos casos. Una cuarentena férrea para aplastar el contagio".
La clave para que esa estrategia tenga éxito es que el 'martillazo' rompa la circulación de las personas entre las jurisdicciones. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se concentra el 90% de los casos detectados desde marzo en toda la Argentina.
Pero para Orduna, a Fernández no le alcanzará con un solo golpe: "Después se empieza a abrir, vienen subas y bajas en la aparición de casos, como geriátricos y hospitales, entonces hay que volver al 'martillazo'".
"Vamos a un mix entre la fase 1 y la 2 porque algunas cosas van a quedar. Hay 11 millones de personas que necesitan ir a los bancos y eso hay que sostenerlo", completó.