Según informaron fuentes oficiales a 0221.com.ar, el episodio se registró el pasado miércoles al mediodía, en la zona de 154 entre 414 y 414 bis, aunque tuvo su origen el lunes. Ese día, los implicados le robaron a la joven la bicicleta con la que hacía reparto de viandas durante la cuarentena.
Sin embargo, pocas horas después del hecho, la víctima vio en el barrio a una vecina con su rodado, por lo que la increpó para que se la devolviera. Si bien la sospechosa hizo oídos sordos al pedido y se fue del lugar, regresó a los pocos minutos y la atacó a golpes. Pero no lo hizo sola, sino en compañía de algunos familiares que portaban machetes, cuchillos y palos.
Fue una de estas personas la que apuñaló en el brazo a la chica, sin importar la presencia de los policías que habían ido a corroborar la denuncia. En medio del revuelo, uno de los agentes logró quitarle el arma antes de que atacara nuevamente, pero lo que no pudo hacer fue detenerla.
Los implicados superaron en número a las autoridades, algo que se hizo evidente cuando tuvieron que emprender la retirada luego de que los móviles fueran pateados y apedreados. La vivienda de la joven corrió la misma suerte, sufriendo daños en las ventanas e inclusive en el interior.

En tanto, fue su padre el que se encargó de llevarla en su auto hasta el hospital San Roque de Gonnet, donde recibió tres puntos de sutura, quedando fuera de peligro.
Más allá de su estado de salud, ahora su principal preocupación reside en la falta de respuesta por parte de la Policía y la desprotección que hay en el barrio ante un futuro ataque.