La historia de Carla Dueñas, una vecina de Pergamino, es el fiel retrato del complicado momento que están atravesando muchos argentinos, en medio de la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19. Desde que el Gobierno decretó la cuarentena, la mujer vende pan casero para mantener a sus cinco hijos pero, en una de sus habituales recorridas, la Policía le quitó su moto por no tener los papeles del vehículo al día y, notoriamente angustiada, le pidió que se la devolvieran para trabajar pero no fue así.
Al ver lo que sucedía, un grupo de vecinos utilizó sus celulares para retratar y relatar el hecho en las redes sociales, para llamar la atención de las autoridades. La imagen de Carla llorando desconsoladamente en el cordón de la vereda, junto a una caja donde llevaba sus panes, se hizo viral a los pocos segundos y despertó el lado solidario de todos los pergaminenses.
"Yo vendo productos de panadería en los hogares. También hago mandados a personas que no pueden salir de la casa por la situación que estamos viviendo", contó la mujer tras darse a conocer el caso y según explicó, ella cuenta con el permiso de circulación pero no tenía los papeles del rodado, ya que lo compró hace poco y no tenía dinero para pagar la transferencia. "La compré y la puse en funcionamiento de a poco. A mí me la entregaron dos semanas antes de la cuarentena y la arreglaba para salir a vender o hacia la transferencia, es la verdad", contó conmovida.
Sin embargo y gracias a la gran difusión que tuvo su historia en las redes sociales, los vecinos de Pergamino juntaron el dinero para pagar la multa y Dueñas pudo recuperar el ciclomotor para volver a trabajar.
En tanto, el intendente local, Javier Martínez, se hizo eco de la historia y le prometió ayuda económica para afrontar la transferencia. "Yo no necesito nada más que trabajar. Estoy eternamente agradecida con todos, lo único que quiero es trabajar", cerró Carla, conmovida por la ayuda.