La delincuencia encuentra su manera de reinventarse en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el Gobierno nacional para enfrentar y retrasar la pandemia del coronavirus COVID-19.
La delincuencia encuentra su manera de reinventarse en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el Gobierno nacional para enfrentar y retrasar la pandemia del coronavirus COVID-19.
Frente a la imposibilidad de ingresar a casas vacías, los ladrones encontraron nuevas estrategias para engañar a los platenses en medio del temor reinante sobre esta enfermedad, y así lo denunció un grupo de vecinos.

La autopsia confirmó que Nicolás D'Angelo, el jubilado hallado sin vida en Lisandro Olmos, murió por asfixia mecánica y detuvieron a una joven por el crimen.
Dos delincuentes fueron apresados tras protagonizar una persecución por las calles de Villa Elvira y efectuar varios disparos al aire en su intento de fuga.
"Están asaltando a domicilio con el argumento de que se presentan como notificadores que llevan una orden judicial", explicaron en diálogo con el diario El Día. Así, estas personas suelen asegurar que pertenecen a algún "juzgado o policía de civil y mostrar una supuesta orden de allanamiento".
"Estos delincuentes se presentan vestidos de civil y conociendo el nombre y apellido completo (de los moradores), que se los dicen apenas son atendidos. Inclusive, les citan hasta el número de documento nacional de identidad" y muestran credenciales "truchas" de notificaciones judiciales, alertaron.
Y agregaron que "si uno les contesta que no puede recibir ningún escrito, advierten a quien los haya atendido que si no colabora va a tener serios problemas con la Justicia". En ese sentido, recomendaron que "en vez de abrirles la puerta, les digan (a los falsos emisarios judiciales) que van a llamar a la Policía ‘para saber si hay una orden judicial en mi contra´".
Y aconsejaron ponerse en contacto con un familiar, amigo o la policía a través del 911 "reportando el probable acto de extorsión, robo,
secuestro u otro acto delictivo. No hay que abrirles porque están armados", aseguraron. Y recordaron que los delincuentes pueden también presentarse en las casas diciendo que son empleados de empresas de telefonía, gas, luz o cable, por lo que aconsejaron comunicarse directamente con la empresa.