La Municipalidad informó que este miércoles debió activarse el protocolo sanitario en el cruce de la Ruta 36 y la avenida 520, donde un colectivo de la línea Oeste fue detenido para realizar un control de rutina y los agentes descubrieron que una de las pasajeras presentaba síntomas compatibles con el coronavirus, pero todo resultó ser una increíble mentira. Rápidamente, los agentes dieron intervención al personal del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME), que llevó a cabo los estudios pertinentes.
Los expertos constataron que una joven de apenas 20 años presentaba fiebre y por ello se le realizaron una serie de preguntas, calificando su cuadro como un caso sospechoso de COVID-19. "Al tomar intervención, el equipo médico del SAME -que se encontraba con todas las normas de bioseguridad dispuestas- asistió a la mujer, quien debió ser derivada a un centro de salud para cumplir con el hisopado correspondiente, que determinará si sus síntomas corresponden al COVID-19", explicaron los voceros comunales.
En ese marco, las autoridades sanitarias de la ciudad indicaron que los cuatro pasajeros que se encontraban a bordo de la unidad y el chofer del micro debieron ser aislados a la espera de los resultados de los estudios realizados en la joven. Todos fueron trasladados a sus hogares donde deberán permanecer cumpliendo el aislamiento social, preventivo y obligatorio, bajo el seguimiento de los especialistas del Municipio, quienes realizarán un monitoreo permanente para detectar a tiempo otros posibles casos de contagio.

Cabe señalar que en La Plata se registraron 25 casos positivos de COVID-19. Los últimos dos fueron contabilizados este jueves, luego de que un cirujano y un bioquímico del hospital Gutiérrez dieran positivo los testeos. Según contaron las autoridades del centro de salud, se encuentran en sus domicilios aislados y en buen estado de salud.

En tanto, una mujer que se desempeña en la Unidad N° 22 de Lisandro Olmos y cumple funciones en el área de seguridad también fue diagnosticada por coronavirus. La situación puso en alerta a las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) quienes informaron que estuvo de guardia el pasado 2 de abril con todas las medidas de bioseguridad recomendadas: uso constante de barbijo, lavado de manos frecuente y aplicación de alcohol en gel. Vale aclarar que la agente tiene domicilio en Ensenada y por eso será contabilizada en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SIISA) como un caso registrado en esa ciudad y no en La Plata.